
A
CONTRATIEMPO
Mucho, pero que mucho, ha llovido desde que quedara
grabada para la posteridad, una de esas tantas mentiras
que los escribidores del arte flamenco de épocas
pasadas se encargaron de hacernos creer: “para
cantar flamenco, hay que haber pasado fatiguitas”
(aplíquese también al toque y baile).
Con el devenir de los tiempos, y a medida que la población
va adquiriendo más y más cultura, la
música –incluida la flamenca- va evolucionando
al mismo ritmo. Van apareciendo los primeros concertistas
de guitarra flamenca y aquello de: “el flamenco
no cabe en el pentagrama” queda al descubierto
que es otra de las muchas mentiras cuyo único
fin era, y aún sigue siéndolo en muchos
círculos, crear en torno al flamenco un gueto
donde sólo tengan cabida unos pocos elegidos.
Hoy ya se puede tocar flamenco leyendo un pentagrama;
y no sólo por “solfeo cifrado”,
sino aprovechando los ricos melismas que nos proporcionan
todas y cada una de las notas musicales que conforman
la escala diatónica; pero claro, para eso hay
que estudiar música: solfeo, armonía,
ritmo, etc.
Dicho lo anterior, tengo que decir, porque es verdad,
que no todo lo que se oye actualmente es bueno; por
mucho que esté escrito en un pentagrama en
cuanto a concertistas flamencos se refiere. Ahora
bien, si hablamos de la guitarra de acompañamiento
el tema adquiere otra dimensión. Aquí
no es un monólogo donde la inspiración
del guitarrista –y conocimientos del diapasón-
es fundamental, sino que debe existir una simbiosis
entre el cantaor y el guitarrista.
Pero centrémonos en la guitarra de concierto
que es lo que hoy nos ocupa. Hoy traigo a “colmao”
un compacto cuyo autor es el profesor de la Universidad
de Sevilla, donde imparte clases de literatura, Francisco
Javier Escobar Borrego, conocido artísticamente
como “Paco Escobar”. En este CD podemos
encontrar rumbas, tangos, fandangos choqueros, rondeña,
bulerías, soleá por bulería,
sevillanas, tanguillos y alguno que otro tema de auténtica
inspiración.
Ni que decir tiene, no es lo mismo escuchar un trabajo
discográfico que una interpretación
frente al respetable. No obstante, escuchado varias
veces este compacto, observamos que, el autor, ha
dedicado muchas horas de preparación hasta
ver realizado este trabajo que nos presenta muy bien
cuidado y, sobre todo, con honradez musical. Se podrá
estar de acuerdo, o no, en cómo enfoca los
temas, de qué otros instrumentos se rodea,
qué visión musical tiene del flamenco
de concierto este sevillano. Pero recuerden que, el
concertista de flamenco, no tiene por qué ajustarse,
estrictamente, a los cánones flamencos; sino
dejar que su imaginación y, sobre todo, su
inspiración y un buen aprendizaje, haga deslizar
sus dedos por el diapasón buscando aquello
que en flamenco conocemos como “duende”.
Paco Escobar llevará este trabajo a la Bienal
de Flamenco de Sevilla este año. No sé
qué grado de aceptación tendrá
en la crítica flamenca (bueno los pocos que
hay, porque la gran mayoría sólo llegan
a comentaristas) y, sobre todo, en la afición.
Pero ya se sabe, cuando de arte se trata no sólo
hay que tener en cuenta los gustos, sino el conocimiento
también.
A mí, me ha gustado “a contratiempo”;
si lo miramos como lo que es: un trabajo discográfico
flamenco de un concertista.
José
Ramón Zapata
|
|