
8
guitarras y un piano
Último trabajo discográfico de “El
Pele”
Nace en Córdoba un día del mes de enero
de 1954 en el seno de una familia gitana. A través
de ella le llegan a El Pele los primeros impulsos
flamencos, las primeras semillas jondas que habrían
de germinar en ese corazón gitano y musical
de El Pele, un personaje importantísimo para
la historia del flamenco que en estos momentos se
escribe para un nuevo milenio.
Desde
muy pequeño busca en reuniones y tablaos, los
escenarios para mostrar su arte y para llevar dinero
a su familia. El cordobés, que por aquellos
años reinaba en el planeta de los toros y de
las fiestas, fue quien lo bautizó con el nombre
con el que ya tiene un sitio de honor en el gran libro
del flamenco.
Con
apenas 15 años obtiene en Cabra (corría
el año 1969) el Primer Premio Cayetano Muriel
con lo que empieza a destacar como revelación
en el panorama flamenco de la época. Al año
siguiente, 1970, consigue el "Melón de
Oro" en Montalbán y así, entre
recitales, fiestas en tablaos y concursos por los
terrenos de la novillería flamenca llega al
Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba
donde consigue nada menos que el Premio Nacional "La
Serneta" por soleá y el de "Pastora
Pavón" por bulerías.
Hacer
un recorrido por el itinerario flamenco de El Pele
es descubrir una importantísima trayectoria
artística que va mucho más allá
del simple triunfo en un festival o de la conquista
de una afición cualquiera en cualquier peña
del mapa flamenco, con todo lo que ello conlleva -y
El Pele también ha recorrido estos caminos-
de prestigio y de consideración artística.
Pero El Pele ha hecho más. Su intuición
musical, sus conocimientos artísticos y su
personalidad buscadora de nuevas formas y de nuevas
modas arrancando siempre de las raíces más
puras del flamenco, lo han llevado a compartir los
escenarios más dignos del mundo con las primerísimas
figuras de la música de todas las latitudes
posibles.
Un
día veraniego del año 1990, el genial
David Bowie escuchó un disco de El Pele. Tan
ganado quedó su arte, que decidió llevarlo
para que abriera sus conciertos. Así lo hizo
en Madrid y en Barcelona. Antes había sido
Prince quien había sido ganado por el arte
gitano y jondo de El Pele. Y es que ya lo hemos dicho
en otras ocasiones, las músicas del mundo encuentran
en el flamenco frescura y pureza, mientras el flamenco,
con las músicas del mundo, se enriquece en
horizontes, encuentra nuevas técnicas y comparte
propuestas expresivas.
En
Coimbra participó en el 7° Festival Internacional
de Música Étnica; en el Palau de la
Música de Valencia triunfó en 1994 junto
a Paco de Lucía, Enrique Morente, Vicente Amigo
y otros importantes artistas flamencos, mientras que
en Montreux (Suiza) obtuvo un éxito grandioso
compartiendo escenario con Manolo Sanlúcar,
con Camarón y con Lole y Manuel. Allí,
Quincy Jones, manager nada menos que de B.B. King,
y padrino del Festival de Jazz de la ciudad helvética
asentada en las orillas del lago Leman, le confesó
a Manolo Bohórquez ante la actuación
de El Pele: "El flamenco no tiene que envidiarle
a ninguna música del mundo, sino todo lo contrario.
Es tan completa que no necesita influencias extrañas
de ninguna otra cultura del mundo".
Así
es como El Pele ha llevado su arte por todos los escenarios
del mundo, sin complejos de inferioridad con otras
músicas, con orgullo de ser y cantar flamenco,
abierto a todos los encuentros, pero defensor de las
purezas jondas que encierra el cante flamenco, un
cante que es patrimonio de Andalucía y, por
eso mismo, patrimonio del mundo.
La
trayectoria artística de El Pele viene marcada
por la incansable búsqueda de nuevos horizontes
desde las más puras raíces, su eterna
inquietud por conocer y recrear a su propio estilo;
esto le ha llevado a estar considerado como un innovador
con la necesaria prudencia y respeto a no perder sus
principios. En su carrera, encontramos claros ejemplos
de ello.
Su
encuentro con el guitarrista Vicente Amigo supone
una revolución interna de sí mismo,
y de donde nace un hito en el mundo de la discografía
flamenca, "Poeta de esquinas blandas", en
el que se incluyen temas que han llegado a ser himnos
de flamenquería como fue "Vengo del Moro".
En
1995 aparece "Avante Claro", un compacto
que recoge las formas expresivas del flamenco a las
puertas de un nuevo milenio y que ha sido muy bien
tratado por la crítica aunque hay que destacar,
precisamente por esa búsqueda ya recalcada
de reencuentro permanente con otras músicas,
desde la fidelidad más absoluta a lo jondo,
su participación en el compacto "Serrat...eres
único", un homenaje de los mejores músicos
españoles de todos los géneros al gran
músico catalán Joan Manuel Serrat.
Asimismo
cabe destacar su producción escenográfica
"Desde la memoria", estrenada en Úbeda
y con la que recorrió los principales teatros
del mundo. Su último trabajo fue, "Canto"
(BMG, 2003), en el que vuelve a estar acompañado
por Vicente Amigo, a su vez productor del mismo.
_____________________________________

“De
mar adentro”, nuevo disco de Sebastián
Navas
Si
hay un cantaor malagueño que en estos momentos
está acaparando éxito tras éxito,
ese es sin duda Sebastián Navas.
Hace tan sólo unos meses, Sebastián
irrumpía en el mercado discográfico
con su primer trabajo titulado “A Picasso”.
Y hoy, como reciente ganador del XX Concurso de Cante
Flamenco “Juan Casilla”, nos presenta
“De mar adentro”.
Diez
son los temas que acoge este segundo CD de Sebastián
Navas. Muy en su línea, sin dejarse llevar
por la modas incisivas, amamantadas por la gran mayoría
de críticos, y que tanto daño está
haciendo a nuestro arte. Siguirilla del Planeta, malagueña,
romera, fereña, soleá, alegrías,
minera y taranta, bulerías, Soleá de
Alcalá y fandangos.
Difícil
es escoger como mejor cante uno de los diez interpretados
en este compacto; pero, a pesar de aquello de “para
gusto los colores”, yo me quedaría con
la Siguirilla del Planeta, sin menospreciar al resto.
A
la ferreña, estilo creado no hace mucho, le
da un nuevo giro con un toque muy personal y novedoso,
dejando al descubierto las carencias de la primitiva;
y no sólo en el cante, sino musicalmente también.
¿Le reconocerán los doctores de la Iglesia
Flamenca esta variante personal del estilo?
No
sé la repercusión que llegará
a tener este segundo trabajo de Sebastián Navas.
Más que nada porque fue presentado y regalado
a los participantes del XXXVI Congreso Internacional
de Arte Flamenco celebrado en Antequera (Málaga)
a principio de septiembre. Y ya se sabe, tantos los
libros como los discos que se editan en este tipo
de eventos suelen pasar –salvo contadas ocasiones-
a engrosar las estanterías si llegar ni siquiera
a leer o escuchar estos regalos.
Dos
guitarras de lujo arropan este segundo CD de Sebastián
Navas como son Enrique de Melchor y José Juan
Pantoja; hecho que, indudablemente engrandece aún
más, si cabe, este trabajo serio y flamenco
por los cuatro costados. Pero no sólo esas
dos grandes figuras han contribuido en “De mar
adentro”, también Juan Cobo y Gabriel
Cabrera han puesto su sello personal en este trabajo
discográfico y, por supuesto, no desmerecen
en absoluto su aportación con respecto a los
otros dos ya citados.
Rubrico
lo dicho al principio, el referente flamenco en Málaga
se llama Sebastián Navas, otra cosa es que
se le reconozca. Pero ya se sabe, esta bendita tierra
es diferente, sobre todo en lo tocante al flamenco.
Mi
más sincera enhorabuena a este veleñó
de nacimiento y mijeño de adopción por
este segundo CD. Y, sobre todo, por seguir los senderos
del cante por derecho. Los aficionados cabales se
lo agradecerán.
José
Ramón Zapata
______________________________________________

NUEVA
FRONTERA DEL CANTE DE JEREZ
A
fuer de ser sincero debo de decir que, el título
de esta grabación me puso en guardia nada más
leerlo. Otro disco de los llamados flamenquito, pensé.
Pues no, craso error el mío; este CD es flamenco
por los cuatros costados, y sino escúchenlo.
“El siglo 21 ha llegado. Con prisas. Borrando
cuantas huellas de identidad se cruzan en su camino.
Para ello anestesia las memorias, incolora las almas,
adormece las conciencias… En su afán
devorador quiere a todos iguales, ese será
uno de sus triunfos… En Jerez, una generación
de jóvenes flamencos deciden retar el atropello
globalizador. Para ello, custodian con celo el secreto
jondo de una queja cotidiana que han heredado de sus
mayores cada vez más escondida en el ruido
de la urbe. Reivindican que aún hay sitio para
su manifestación cantada en esta modernidad
que los acosa. Son jóvenes flamencos que miran
hacia atrás, pero eso no lo hace antiguo…
llevan el MP3 cargado con lo más rancio de
Agujetas; sus quedadas en la red son para ir a ver
al Torta y hacen un botellón con oloroso; La
Paquera salta como politono en sus móviles
y una media de Rafael de Paula sueña en sus
salvapantallas; no conocen otra comida rápida
más allá de la molleja del Volapié…
El cante como forma de ser y estar ante la vida, incluso
en el siglo 21… Y el cante en reunión
como un rito que permanece y une, que protesta y pide
su sitio. Lo último que sé de ellos
es que han grabado un disco y a la salida del estudio
han reivindicado sus principios con el graffiti de
su historia jonda. ¡Manuel Torre, vive!”
José
María Castaño
________________________________________
  
EL
FLAMENCO ES UNIVERSAL 2008
Desde
1999, un slogan con nombre propio: EL FLAMENCO ES
UNIVERSAL. Y como cada año desde entonces,
Universal renueva su catálogo con las novedades
de sus grabaciones más recientes; Pintigo Daniel
Casares, José Antonio Rodríguez, Sara
Baras, siempre acompañadas de reediciones con
las portadas originales de los discos más buscados
y emblemáticos de la historia flamenca de UNIVERSAL.
Universal
Music Spain es hoy la voz de Camarón, de Carmen
Linares, de Antonio Carmona, de Manuel Cuevas, de
Clara Montes, de El Piculabe; las guitarras de Paco
de Lucía, de Juan Habichuela, de Tomatito,
de Juan Habichuela hijo, “El Camborio”,
de Raimundo Amador, de Daniel Casares, de José
Antonio Rodríguez, de Paco Heredia; la renovación
pionera de Pata Negra, de Ketama y ahora Pitingo.
Pero
Universal (a través de sus antiguos sellos
Polydor, Phonogram, Philips, Fontana y Triumph) también
es cuna, historia y archivo del mejor flamenco. Hace
más de 50 años que grabaron para la
actual Universal artistas como La Paquera y Fosforito;
poco después, Manolo Caracol; y Chaquetón,
Los Culata, Tía Añica la Piriñaca,
El Borrico, Ramón el Portugués, José
Mercé, Chato de la Isla, La Perla de Cádiz,
Alfredo Arrebola, Pepe de Lucía, Pericón
de Cádiz, Terremoto, Curro Lucena, Talegón,
Antonio Mairena, El Lebrijano, La Perrata, Porrina
de Badajoz y tantos y tantos otros magníficos
cantaores y cantaoras. Y qué decir de las guitarras
Paco de Lucía, Niño Ricardo, Sabicas,
Melchor de Marchena, Manolo Sanlúcar, El Niño
Miguel, Victor Monge “Serranito”, Ramón
Montoya, Manuel Morao…
Todos grabaron para Universal.
No
hace falta insistir en que esta pasión viene
de antiguo y que hoy en día está más
viva que nunca. Los archivos de Universal guardan
actualmente una parte fundamental de la historia del
flamenco, de nuestra cultura.
Y no sólo de nuestra cultura: EL FLAMENCO ES
UNIVERSAL
www.elflamencoesuniversal.com
__________________________________________

DUENDOGRAFIA DE DIEGO EL CIGALA
Hay artistas que nacen con estrella, artistas que
parecen destinados contra viento y marea a perdurar,
y a quienes los retrocesos, zancadillas o demoras
sufridos en su trayectoria no contribuyen, paradójicamente,
a debilitar o expulsar de la cancha de juego, sino
a dotarles de más solera, de más proyección.
A avivar la lumbre de su enigma.
Con
los años y la experiencia se adquiere solamente
eso que se llama oficio, pues el duende no aguarda
en ningún recodo del futuro ni del camino a
quien no nace amigado con él: resulta imprescindible
que aparezca ya en el horóscopo natalicio.
Por eso recuerdo perfectamente la primera noche que
escuché cantar sobre un escenario a Diego El
Cigala, noche que creo que valió por todas,
porque, cuando un artista atesora un misterio que
transmitir, le acompaña desde el principio
de su andadura. Fue en diciembre de 1988. Los oles
prodigados a su cante brotaron a raudales. Era Diego
"El Cigala", metal y timbre de resplandor
propio y alma de águila errante, En él
acecha y transpira todo el flamenco. En sus maneras
elegantes y su mirada de antracita, está Chocolate,
En sus fandangos espeluznantes, está Manolo
Caracol. En sus alegrías y bulerías,
está Antonio "El Chaqueta".
Diego
"El Cigala" se moja los labios en los manantiales
más añejos, en las termas de más
probada autenticidad, para expulsar con el motor de
propulsión a chorro de su corazón herido
la llaga de un mensaje artístico destinado
a traspasar todas las aduanas del tiempo.
Y como sentencia Salvador Dalí que bien valdría
como arranque de esta duendografía: "Que
tengan cuidado los jóvenes que juegan a ser
genios, porque terminarán siéndolo".
Diego podría haber roto ya entonces, pero viajaba
en largas giras con la Cumbre Flamenca, lo que le
convertía en un cantaor ciertamente guadianesco....
hasta que llegaron las temporadas de 1993,1994 y 1995,
esenciales en su duendografía. Acababa de morir
Camarón, y se le buscaba "heredero".
Diego llevaba dos o tres años sabáticos,
o desaparecido, o en su casa, dedicado -en fin- a
eso que es propiamente la biografía y que a
nadie interesa, hasta que empezó inesperadamente
a triunfar por todo lo alto en cada una de las estaciones
que componían el recorrido flamenco de rigor
en el Madrid de la época... Y abandonó
otra vez la biografía para hacer duen¬dografía.
Empalmando un faenón tras otro, Cigala arrancaba
los oles allá donde cantaba, y comenzó
a concitar en torno suyo la atención de aficionados
y curiosos extramuros de los ambientes estrictamente
flamencos.
Entonces
llegó su primer disco: Undebel. Corría
ya 1997. Para cuando, al fin, rompiendo con años
de pereza, tormento y pose, accedió Diego a
regalar a la afición los oídos con aquel
su primer florilegio en solitario para el vinilo,
sus salidas a hombros de todos los cenáculos
hondos de la Corte le habían deparado ya un
rico anecdotario apócrifo y una personalidad
flamenca sólidamente forjada. Ya lo tenía
todo para ser uno de los mandones del cante masculino
de esa década y la por venir. Uno -y, con él,
muchos- se preguntaba, de hecho, por qué tanta
demora en publicar ese disco. ¿Por qué
Cigala, en quien todos los gitanos de su generación
habíamos creído desde el principio,
no era hacía tiempo un nombre consagrado, un
clásico?
Ya
en la modalidad de compositor, ya en la de intérprete,
en los créditos del disco figuraba un buen
plantel de lo más valioso de la gener¬ación
flamenca a que pertenecía. Algunos de ellos,
en aquel entonces, no habían grabado jamás.
Intérprete privilegiado de la soleá,
los fan¬dangos y la minera, seguía el cantaor
sin apearse de la convicción de que su caballo
ganador era la bulería. Cigala anatematizaba
a los jóvenes que obviaban la escucha de los
colosos de un pasado no tan distante, como Caracol,
Ramón Montoya, Sabicas, Fariña o Porrina
de Badajoz, a quienes en uno de los cortes de su disco
tributaba rendido homenaje.
Con Undebel, se situó ya en la pista de despegue.
La verdad era que no mucha gente apostaba por su continuidad.
La falta de interés de la discográfica
por el artista demoró tres años la salida
de su siguiente disco, "Entre vareta y canasta"
18 Chulos año 2000, Que salió en yunta
con un videoclip dirigido por Fernando Trueba.
Aquello,
sin embargo, distaba mucho de ser una casualidad,
factor siempre citado a troche y moche pero que, al
revés que la suerte, no existe. El cantaor,
aunque lejos todavía de haber abierto brecha
en la gran masa de melómanos, era ya el maldito
cuya garganta admiraba -con veneración o envidia,
según temperamentos- la mitad de los flamencos
consagrados. Su feudo era Madrid y su espacio, el
ancho mundo. Aparecía y desaparecía,
y, entre aparición y desaparición, sus
recitales eran comentados con pasión en todos
los corrillos de aficio¬nados del Foro. Bohemio
innato, cuando se iba era para dejarnos con una cortante
sensación de vacío; cuando venía,
para -lo mismo que sucede con el paso de los cometas-
deslumhrar.
Al
poco de plasmarse su segunda experiencia discográfica,
quiso conocer y -vía Fernando Trueba- conoció
a algunos de los artistas de jazz latino participantes
en la película Calle 54, y su siguiente obra,
Corren tiempos de alegría, en la que terminaron
interviniendo algunos de ellos, mereció una
nominación a los Grammy Latinos. Surgió
entonces la colaboración en el disco del trompetista
neoyorquino Jerry González y la gira con la
banda de jazz liderada por éste. Ya empezaba
a cominearse sobre el alejamiento del flamenco de
Cigala cuando, mano en el pecho y temple añejo
en el metal, se presentó en el Teatro Real
para regalar un recital cien por cien hondo, con fandangazos,
soleares, tien¬tos y tangos antológicos.
¡Ahí quedó eso!
Creo que estaba ya gestándose el guiso que
supondría su espaldarazo internacional, el
que emparejó con Cigala a Bebo Valdés
-leyenda viva de la época dorada de la música
cubana- al frente de una combinación de intérpretes
de inmejorable bajío: Piraña y Sabú
Porrina, Javier Colina y Niño Jásele,
con la propina de la colaboración especial
del gran Paqulto D Rivera, Caetano Veloso y Federico
Britos. Tras un ban¬quete de tanteo ante la audiencia
natural de Bebo, en el Gusman Theatre de Miami, en
2003 (donde le apodaron el Sinatra del flamenco) salió
Lágrimas negras, que, con un millón
de copias vendidas sin contar las del top manta, ha
permanecido en las últimas temporadas en el
ariete de los discos más vendidos y enganchado-con
muy buenas razones- a toda una legión de devotos.
Bolero, guajira, danzón, La bien paga sobre
fondo de afro-jazz...Cantes -se siente uno tentado
de creer- de ¡da, tomados antes de que vinieran
de vuelta y se "aflamencaran", ob¬teniéndose
como resultado, quizá, los estilos en verdad
recién llegados, en su estado de vuelta inicial,
olvidados acaso en la propia Cuba. De cualquier modo,
y especulaciones aparte, nada -insistimos- en esta
vida acaece por casualidad -menos, cuando hay duendografía
de por medio- y no existe la pócima mágica
de "flamenco más jazz o flamenco más
reggae igual a pelotazo en ventas". El índice
del álbum lo inte graban temas popularísimos,
con letras altamente empalicas con la sensibilidad
flamenca. Y hablamos de dos artistas de trayectoria
distin¬guida que, cada cual por su lado, aportaban
un público expectante. Sencillamente, todo
el mundo sabía que Diego andaba para que le
saliera su toro, acertó con la ganadería,
el toro le salió y él lo cuajó.
Tras estoquearlo recibiendo, le cayeron dos Grammy,
cinco nominaciones a los Grammy Latinos, cinco Premios
Amigo, 3 premios de la música, un Ondas, el
premio de la BBC "World Music, Boundary crossing",
la procla¬mación del álbum como
disco del año por Ben Ratliff, del New York
Times, dúos con Salif Keita -el Camarón
de Mali- o la estrella mexicana de la balada, Alejandro
Fernández, memorables giras internacionales...
Atracón de éxito motivador de la salida
de Picasso en mis ojos -rápi¬damente, disco
de oro- y de un estuche contenedor de sus cinco discos,
al menos dos de los cuales eran ya inencontrables.
¿Se
repetirá ese milagro con Dos lágrimas,
donde la música cubana y el nervio gitano vuelven
a sumar fuerzas? Aquí ataca con Bravo, Dos
gardenias, Dos cruces, Caruso... En mi más
reciente encuentro con él, en su atalaya de
la sierra madrileña, vimos el documental que
se está preparando, y le felicité por
su iniciativa estratégica de lanzar el álbum
con el diario El País, primer paso para devolver
a los artistas el con¬trol sustancial sobre su
propia obra.
Tocan en el disco Yelsy Heredia, Yumitus, Sabú,
Diego del Morao... Pero la especia principal y clave
la aportan una vez más cuatro octoge¬narios:
Guillermo Rubalcaba al piano, la voz de Reinaldo Creagh,
uno de los fundadores de la Vieja Trova Santiaguera,
y los maestros de la percusión Changuito y
el desaparecido Tata Güines. ¡El duende
-duende sin edad- de Cuba! La sensación es
análoga a la de escuchar a la Fernanda, a Ramón
Montoya, a Juan Talega... A los grandes manes y matriarcas
del cante flamenco arcaico. Y es que el vanguardismo
de Cigala reside en su querencia hacia los chiqueros
de lo ancestral, en su audacia cerval para reencaminarse
hacia las fuentes de la solera.., En su innata capacidad,
en fin, para desinteresarnos completamente por su
biografía y tornarnos al primer quejido en
incondicionales apa¬sionados de su duende.
Joaquín
Albaicín
_________________________________

TOMATITO
José
Fernández Torres "Tomatito" nació
el 20 de Agosto de 1958 en Almería, rodeado
de guitarras flamencas. Desde pequeñito escuchó
el toque de su padre, también llamado Tomate,
y el de su abuelo, Miguel Tomate. Por si fuera poco,
es sobrino del legendario tocaor Niño Miguel.
A los doce años, cambió su residencia
almeriense por la ciudad de Málaga y es allí
donde empieza su carrera musical, actuando en tablaos
como la Taberna Gitana, donde no sólo tenía
como espectador a Paco de Lucía, sino que además
conoció a Camarón de la Isla.
Empezó
participando en los principales festivales flamencos
andaluces, acaparando la atención de críticos
y aficionados por sus extraordinarias facultades.
Poco a poco adquiere fama y prestigio al acompañar,
desde muy joven, a grandes cantaores como Enrique
Morente, La Susi, José Menese, Pansequito,
etc. Sin duda, lo más destacable dentro de
su carrera es que Tomatito acompañó
a José Monge Cruz "Camarón de la
Isla" durante los últimos 18 años
de su vida.
A
su lado realizó una extensa discografía,
formando dúo no solo en todos los festivales
y recitales flamencos de España, sino también
en ciudades tan importantes para la música
como Montreux y Nueva York. La Leyenda del Tiempo
es el primero de una larga serie de grabaciones en
los que el toque de Tomatito apoya la voz de Camarón.
En Como el Agua, comparte por primera vez con Paco
de Lucía el toque de la guitarra.
Entre
sus actuaciones como solista, en los comienzos de
su carrera profesional, sobresale su participación
en el certamen "El Giraldillo del Toque de la
III Bienal de Arte Flamenco de la Ciudad de Sevilla"
(1984), así como en Madrid durante los festivales
de la Cumbre Flamenca en el Teatro Alcalá Palace
(1985), V Festival de Jazz de Madrid (1986) y Veranos
de la Villa del Ayuntamiento de Madrid (1991).
Es
de destacar su ligazón, desde muy joven, con
la Peña Flamenca "El Taranto" de
Almería, en donde ha acompañado a una
infinidad de cantaores de gran categoría. Dicha
peña flamenca le concedió el trofeo
El Taranto de Oro en 1985 y el prestigioso Premio
Lucas López en 1988.
Tras
la muerte de Camarón, un corto periodo de silencio
tras lo cual Tomatito comenzó una fulgurante
carrera como guitarrista de concierto, especialmente
a partir de su participación en el I Festival
Flamenco de Madrid en Enero de 1993. Desde entonces
ha actuado con su grupo y con gran éxito en
los templos de más prestigio de la música
culta, el Auditorio Nacional de Música de Madrid,
Palau de la Música Catalana de Barcelona, Palau
de la Música de Valencia, Palacio de Congresos
de Granada, Universidad Complutense, Festival de la
Guitarra de Córdoba, etc.
Ha
participado en numerosos Festivales Flamencos y distintos
eventos musicales en toda España, bien acompañando
a primeras figuras del Cante, o preferentemente con
su propio grupo en los locales para grandes públicos,
como plazas de toros, polideportivos o salas de fiesta.
Por el extranjero, ha sido artista invitado, obteniendo
gran éxito de crítica y público
en eventos como el Festival Internacional de Música
de Estambul y en el VI Festival Internacional de Guitarra
de Lyon, además de realizar varias giras por
Japón, Suiza, Francia y Alemania. Para grandes
públicos ha actuado junto a artistas tan prestigiosos
como Frank Sinatra y Elton John en sus conciertos
en España. Por otra parte ha sido solicitado
como colaborador por artistas de música pop
como Mecano y cantautores como Carlos Cano.
Su
primera grabación como solista fue Rosas del
Amor (1987). Tras cuatro años de trabajo intenso,
grabó nuevamente en solitario Barrio Negro
(1991). En este último disco íntimo
e inspirado también participaron grandes nombres
del flamenco, como Camarón - que canta los
Tangos titulados La Voz del Tiempo. A lo largo de
1996 y 1997, Tomatito presentó Guitarra Gitana
en lugares como la Plaza de Cataluña (Festes
de la Mercé, Barcelona) y el Auditorio de Palma
de Mallorca entre otros muchos espacios de prestigio.
Colaboró en un disco titulado Palabra de Guitarra
Latina, con Joan Bibiloni y Larry Coryell entre otros.
Grabó la versión castellana del tema
Woman con Neneh Cherry y ha intervenido en la película
de Taylor Hackford, The Devil"s Advocate, (Pacto
con el Diablo) con el actor Al Pacino, siéndole
concedido a su vuelta la Medalla de Plata de Andalucía.
Durante
1997 realiza su primera composición musical
para Teatro, en la obra Madre Caballo, obra de Antonio
Onetti, producida por el CAT y dirigida por Emilio
Hernández. Onetti señaló: "siempre
vi la obra con esta música" y la actriz
principal de la obra (Terele Pávez) afirmó:
"cuando apareces en el escenario esa guitarra
te revuelve. Te levanta el personaje. Todos los actores
nos sentimos sobrecogidos con ella..." En el
mismo año Tomatito empezó su exitosa
y continuada colaboración con el pianista Michel
Camilo. Su recepción por el público
y la prensa fue tan sorprendente que llevaron su espectáculo
al Festival de Jazz de Barcelona, y en 1998 al Palau
de la Música de Valencia, el Gran Teatro de
Córdoba y el festival "Sardinia Jazz"
(Cerdeña).
En
1998 compuso la música para la banda sonora
de la película Bin Ich Schoen? de la famosa
directora alemana Doris Doërrie, y actuó
en el festival "Espárrago Rock 98"
en Granada, compartiendo cartel con músicos
de toda la gama de géneros y países.
En otoño montó una gira europea con
su propio grupo, con el cual intervino en los prestigiosos
eventos "Festival de Mont-de-Marsan" (Francia),
"Festival Flamenco de Tampere" (Finlandia),
"IX Nuits de la Guitare de Patrimonio" (Córcega)
y "Sardinia Jazz" (Cerdeña), donde
compartió cartel con John McLaughlin, Irakere,
Chick Corea entre otros.
En
Septiembre, para la "X Bienal de Arte Flamenco
de Sevilla", presentó Tomate & Friends,
uno de los espectáculos más exitosos
del evento. Durante 1999 intervino en el II Miedzynarodowy
Festival de Guitarra en Polonia, tras lo cual vinieron
giras en Cuba, Alemania, Francia e Italia además
de una estancia con Michel Camilo en los Club de Jazz
"Blue Note" de Tokyo y Osaka y por último,
concierto en el Festival de Jazz de Basilea. El año
2000 comenzó con los mejores augurios para
Tomatito al haber completado una gira europea con
el maestro turco de baglama Arif Sag. Su colaboración
artística con Michel Camilo apareció
en el mercado en forma de CD bajo el título
Spain en el verano, cosechando un triunfo sin par,
no sólo a nivel de ventas, sino también
al ganar el Grammy Latino por el mejor disco de Jazz
Latino. El concierto se presenta en el Carnegie Hall,
dentro del marco del JVC Jazz Festival además
de los clubs de jazz Blue Note de Nueva York, Tokyo
y Osaka.
TOMATITO
recogió además, otro Grammy por el mejor
disco de flamenco por su acompañamiento a Camarón
de la Isla en "Paris 1987". Tras un nuevo
éxito con el concierto "Bajandí",
estrenado en la XI Bienal de Arte Flamenco, terminó
el año con actuaciones en Río de Janeiro,
Nimes, Santo Domingo, etc.
Se
le concedió en Febrero de 2001, el cotizado
premio César como coautor de la banda sonora
del film "Vengo" dirigido por Tony Gatlif.
Una semana después, es nominado para los Premios
de la Música 2000.
La
gira de presentación del álbum Paseo
de los Castaños causó sensación
nacional. En este CD colabora George Benson, además
de las propias hijas de Tomatito.Participó
a continuación en los festivales de Jazz veraniegos
de Montreal, La Haya (North Sea Jazz), Montreux y
Umbría con el concierto Spain. La firma JVC
lo escogió para protagonizar su campaña
de publicidad nacional.
Su
gira por los Festivales In Guitar y La Batie de Genève
en Septiembre del 2001 elicitó grandes elogios
de los públicos y de la prensa. Pasó
a actuar en Biarritz justo antes de la Navidad. Tras
iniciar el 2002 con una actuación en el Palacio
de Bellas Artes de Bruselas puso manos a la obra con
la composición de la música para la
obra "Salomé" dirigido por Carlos
Saura para el Ballet Aída Gómez que
seguirá de gira todo el año. Clausuró
con el Sexteto el Internationales Jazzfestival de
Basilea y este verano, mientras está de gira
junto a Raimundo Amador, visitó la ciudad de
Tánger para intervenir en Sexteto en Nuits
de la Mediterranée y Marsella para la Fiesta
des Suds.
Junto
al guitarrista clásico Carles Trepat hace incursión
en el mundo musical de Astor Piazzolla, concierto
que estrena en la XII Bienal de Flamenco en el Teatro
de la Maestranza y lleva al Festival de la Guitarra
de Barcelona, al Palau de la Música Catalana
y otros espacios de gran relevancia.
2003
comienza con el estreno de la obra Romeo y Julieta
(dir. Emilio Hernández) del Centro Andaluz
de Teatro. La crítica reseñó
la perspectiva altamente original de su puesta en
escena además de la banda sonora, compuesta
por TOMATITO. Su mini-gira por EEUU le lleva al Lisner
Auditórium, Washington DC y el Town Hall Theatre,
Nueva York entre otros espacios. A continuación
lleva el Sexteto además del concierto TOMATITO
POR PIAZZOLLA al New National Theatre, Tokio. Es invitado
al Festival de Jazz de Sète, Francia y a los
Internationales de la Guitare, Montpellier.
TOMATITO
tuvo el honor, a principios de Octubre de 2003, de
ser el primer solista de la guitarra flamenca en presentar
su grupo y su obra en el Royal Albert Hall, Londres,
cita al que acudieron casi 2000 espectadores aficionados
de todo el Reino Unido.
Colabora
en el disco "Cositas Buenas" de Paco de
Lucía en unas Bulerías dedicadas a Camarón
de la Isla. Actualmente prepara un proyecto para Orquesta
con Juan Albert Amargós que se estrenará
en el Auditori de Barcelona en Junio de 2004, bajo
el titulo SONANTA SUITE.
Recientemente
homenajeado en el popular programa de RTVA "Las
1001 Noches" recibe a posteriori un Premio Max
de las Artes Escénicas como Mejor Director
Musical por su composición musical para "Romeo
X Julieta".
El
14 de Junio del 2004, Tomatito edita su nuevo disco
"Aguadulce" y a lo largo del mismo año
visitará Japón, Austria, Italia y República
Checa con su Sexteto y presentará SONANTA SUITE
en sendos eventos de relevancia como Festival Internacional
de la Guitarra de Córdoba y Festival La Mar
de Músicas de Cartagena.
En
2007 y junto a su amigo Michel Camilo edita “Spain
Again”, el éxito les invita de nuevo
a pasearse por el mundo entero, y en el verano del
mismo año en Córdoba recoge lo que será
su primer “Premio de la Música”
a la fusión entre el flamenco y el yazz.
ANTOLOGÍA1998-2008;
es una inmersión en sus mejores obras en estudio
y en directo, junto a sus grandes amigos en el flamenco
de hoy y de siempre (Camarón, El Cigala, El
Guadiana, El Potito y María de los Ángeles)
así como sus aventuras con el jazz y sus “mano
a mano” con Michel Camilo en “Spain”
(2000) y “Spain Again” (2007). Además,
Tomatito recupera para esta edición la pista
de la voz de Camarón en el tema “Otra
Galaxia” de los master originales de la obra
de Camarón, e instrumentándola de nuevo
nos la presenta por bulerías con el título
de “Soy fragüero” abriendo de esta
manera con un tema inédito su recorrido artístico
en solitario desde 1998 con Universal Spain.
Para
terminar esta Antología, Tomatito nos regala
el placer de escucharle en vivo y “En directo
desde Aguadulce” hace un repaso a su obra en
directo desde los tiempos en que grababa sus primeros
discos, son 20 minutos espléndidos y majestuosos
dónde la guitarra y su intérprete son
los verdaderos protagonistas desde la primera falseta
hasta el último acorde. Es la primera vez que
Tomatito edita una grabación en directo que
no sea acompañando a Camarón de la Isla.
_________________________________

Cuando
Lebrijano canta, se moja el agua
Cien
años de soledad y 50 de cante dan para mucho,
tanto, que una noche de magia poética fue capaz
de dar forma a un disco imaginario que hoy se ha visto
materializado en un homenaje flamenco.
Cuenta
las buenas gentes que Juan Peña “El Lebrijano”
y Don Gabriel García Márquez solían
compartir su arte de forma altruista y desenfada en
compañía de ilustres amigos. Tal y como
ocurrió aquella noche que hace ya años
el cante de Juan dio la inspiración al premio
Nobel y germinó la raíz de esta nueva
aventura.
El
pasado 26 de noviembre de 2007, Rosa Torres, Consejera
de Cultura de la Junta de Andalucía, hizo posible
que el realismo mágico y el flamenco de Lebrija
volvieran a encontrarse. Fue en Guadalajara (Méjico),
durante la Feria Internacional del Libro donde el
camino de ambos genios repitió su encuentro
después de tantos años y donde Rosa
Torre tuvo a bien introducir y avanzar a todo el mundo
este grandioso proyecto.
Aunque no hubiera sido posible tener entre manos una
obra como “Cuando Lebrijano canta, se moja el
agua” sin la inestimable ayuda de Casto Márquez
y su delicada labor a la hora de cribar la obra literaria
de Don Gabriel y convertir en canciones los relatos
escogidos.
También
son culpables de tamaña obra Pedro Mª
y David Peña Dorantes. Sobrinos del cantaor
y productores y arreglistas de este disco. Las guitarras
de Pedro, el piano de David y la dirección
musical de ambos hermanos ha derivado en un conjunto
de planos sonoros y realidad mágica a caballo
entre el flamenco y la música sinfónica.
Seguirillas a piano, arreglos de cuerda y coros y
palmas, tan real como excepcional.
Una
velada en familia, unos relatos adaptados magistralmente
y una concepción del flamenco lejos de lo convencional
han dado fruto a un disco número 35 embriagador
y misterioso que sitúan nuevamente a El Lebrijano
en lo más alto del cante y del sentir.
Nueve
historias dispares y nueve formas distintas de sentir
porque “cuando Lebrijano canta se moja el agua”
y “cuando estamos creando y por las flores que
nos envían, nos damos cuenta que Dios existe”
Producciones
sin Fronteras
|
|