Cabecera Colmao

8 guitarras y un piano
Último trabajo discográfico de “El Pele”


Nace en Córdoba un día del mes de enero de 1954 en el seno de una familia gitana. A través de ella le llegan a El Pele los primeros impulsos flamencos, las primeras semillas jondas que habrían de germinar en ese corazón gitano y musical de El Pele, un personaje importantísimo para la historia del flamenco que en estos momentos se escribe para un nuevo milenio.

Desde muy pequeño busca en reuniones y tablaos, los escenarios para mostrar su arte y para llevar dinero a su familia. El cordobés, que por aquellos años reinaba en el planeta de los toros y de las fiestas, fue quien lo bautizó con el nombre con el que ya tiene un sitio de honor en el gran libro del flamenco.

Con apenas 15 años obtiene en Cabra (corría el año 1969) el Primer Premio Cayetano Muriel con lo que empieza a destacar como revelación en el panorama flamenco de la época. Al año siguiente, 1970, consigue el "Melón de Oro" en Montalbán y así, entre recitales, fiestas en tablaos y concursos por los terrenos de la novillería flamenca llega al Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba donde consigue nada menos que el Premio Nacional "La Serneta" por soleá y el de "Pastora Pavón" por bulerías.

Hacer un recorrido por el itinerario flamenco de El Pele es descubrir una importantísima trayectoria artística que va mucho más allá del simple triunfo en un festival o de la conquista de una afición cualquiera en cualquier peña del mapa flamenco, con todo lo que ello conlleva -y El Pele también ha recorrido estos caminos- de prestigio y de consideración artística.
Pero El Pele ha hecho más. Su intuición musical, sus conocimientos artísticos y su personalidad buscadora de nuevas formas y de nuevas modas arrancando siempre de las raíces más puras del flamenco, lo han llevado a compartir los escenarios más dignos del mundo con las primerísimas figuras de la música de todas las latitudes posibles.

Un día veraniego del año 1990, el genial David Bowie escuchó un disco de El Pele. Tan ganado quedó su arte, que decidió llevarlo para que abriera sus conciertos. Así lo hizo en Madrid y en Barcelona. Antes había sido Prince quien había sido ganado por el arte gitano y jondo de El Pele. Y es que ya lo hemos dicho en otras ocasiones, las músicas del mundo encuentran en el flamenco frescura y pureza, mientras el flamenco, con las músicas del mundo, se enriquece en horizontes, encuentra nuevas técnicas y comparte propuestas expresivas.

En Coimbra participó en el 7° Festival Internacional de Música Étnica; en el Palau de la Música de Valencia triunfó en 1994 junto a Paco de Lucía, Enrique Morente, Vicente Amigo y otros importantes artistas flamencos, mientras que en Montreux (Suiza) obtuvo un éxito grandioso compartiendo escenario con Manolo Sanlúcar, con Camarón y con Lole y Manuel. Allí, Quincy Jones, manager nada menos que de B.B. King, y padrino del Festival de Jazz de la ciudad helvética asentada en las orillas del lago Leman, le confesó a Manolo Bohórquez ante la actuación de El Pele: "El flamenco no tiene que envidiarle a ninguna música del mundo, sino todo lo contrario. Es tan completa que no necesita influencias extrañas de ninguna otra cultura del mundo".

Así es como El Pele ha llevado su arte por todos los escenarios del mundo, sin complejos de inferioridad con otras músicas, con orgullo de ser y cantar flamenco, abierto a todos los encuentros, pero defensor de las purezas jondas que encierra el cante flamenco, un cante que es patrimonio de Andalucía y, por eso mismo, patrimonio del mundo.

La trayectoria artística de El Pele viene marcada por la incansable búsqueda de nuevos horizontes desde las más puras raíces, su eterna inquietud por conocer y recrear a su propio estilo; esto le ha llevado a estar considerado como un innovador con la necesaria prudencia y respeto a no perder sus principios. En su carrera, encontramos claros ejemplos de ello.

Su encuentro con el guitarrista Vicente Amigo supone una revolución interna de sí mismo, y de donde nace un hito en el mundo de la discografía flamenca, "Poeta de esquinas blandas", en el que se incluyen temas que han llegado a ser himnos de flamenquería como fue "Vengo del Moro".

En 1995 aparece "Avante Claro", un compacto que recoge las formas expresivas del flamenco a las puertas de un nuevo milenio y que ha sido muy bien tratado por la crítica aunque hay que destacar, precisamente por esa búsqueda ya recalcada de reencuentro permanente con otras músicas, desde la fidelidad más absoluta a lo jondo, su participación en el compacto "Serrat...eres único", un homenaje de los mejores músicos españoles de todos los géneros al gran músico catalán Joan Manuel Serrat.

Asimismo cabe destacar su producción escenográfica "Desde la memoria", estrenada en Úbeda y con la que recorrió los principales teatros del mundo. Su último trabajo fue, "Canto" (BMG, 2003), en el que vuelve a estar acompañado por Vicente Amigo, a su vez productor del mismo.

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“De mar adentro”, nuevo disco de Sebastián Navas

Si hay un cantaor malagueño que en estos momentos está acaparando éxito tras éxito, ese es sin duda Sebastián Navas.

Hace tan sólo unos meses, Sebastián irrumpía en el mercado discográfico con su primer trabajo titulado “A Picasso”. Y hoy, como reciente ganador del XX Concurso de Cante Flamenco “Juan Casilla”, nos presenta “De mar adentro”.

Diez son los temas que acoge este segundo CD de Sebastián Navas. Muy en su línea, sin dejarse llevar por la modas incisivas, amamantadas por la gran mayoría de críticos, y que tanto daño está haciendo a nuestro arte. Siguirilla del Planeta, malagueña, romera, fereña, soleá, alegrías, minera y taranta, bulerías, Soleá de Alcalá y fandangos.

Difícil es escoger como mejor cante uno de los diez interpretados en este compacto; pero, a pesar de aquello de “para gusto los colores”, yo me quedaría con la Siguirilla del Planeta, sin menospreciar al resto.

A la ferreña, estilo creado no hace mucho, le da un nuevo giro con un toque muy personal y novedoso, dejando al descubierto las carencias de la primitiva; y no sólo en el cante, sino musicalmente también. ¿Le reconocerán los doctores de la Iglesia Flamenca esta variante personal del estilo?

No sé la repercusión que llegará a tener este segundo trabajo de Sebastián Navas. Más que nada porque fue presentado y regalado a los participantes del XXXVI Congreso Internacional de Arte Flamenco celebrado en Antequera (Málaga) a principio de septiembre. Y ya se sabe, tantos los libros como los discos que se editan en este tipo de eventos suelen pasar –salvo contadas ocasiones- a engrosar las estanterías si llegar ni siquiera a leer o escuchar estos regalos.

Dos guitarras de lujo arropan este segundo CD de Sebastián Navas como son Enrique de Melchor y José Juan Pantoja; hecho que, indudablemente engrandece aún más, si cabe, este trabajo serio y flamenco por los cuatro costados. Pero no sólo esas dos grandes figuras han contribuido en “De mar adentro”, también Juan Cobo y Gabriel Cabrera han puesto su sello personal en este trabajo discográfico y, por supuesto, no desmerecen en absoluto su aportación con respecto a los otros dos ya citados.

Rubrico lo dicho al principio, el referente flamenco en Málaga se llama Sebastián Navas, otra cosa es que se le reconozca. Pero ya se sabe, esta bendita tierra es diferente, sobre todo en lo tocante al flamenco.

Mi más sincera enhorabuena a este veleñó de nacimiento y mijeño de adopción por este segundo CD. Y, sobre todo, por seguir los senderos del cante por derecho. Los aficionados cabales se lo agradecerán.

José Ramón Zapata

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NUEVA FRONTERA DEL CANTE DE JEREZ

A fuer de ser sincero debo de decir que, el título de esta grabación me puso en guardia nada más leerlo. Otro disco de los llamados flamenquito, pensé. Pues no, craso error el mío; este CD es flamenco por los cuatros costados, y sino escúchenlo.


“El siglo 21 ha llegado. Con prisas. Borrando cuantas huellas de identidad se cruzan en su camino. Para ello anestesia las memorias, incolora las almas, adormece las conciencias… En su afán devorador quiere a todos iguales, ese será uno de sus triunfos… En Jerez, una generación de jóvenes flamencos deciden retar el atropello globalizador. Para ello, custodian con celo el secreto jondo de una queja cotidiana que han heredado de sus mayores cada vez más escondida en el ruido de la urbe. Reivindican que aún hay sitio para su manifestación cantada en esta modernidad que los acosa. Son jóvenes flamencos que miran hacia atrás, pero eso no lo hace antiguo… llevan el MP3 cargado con lo más rancio de Agujetas; sus quedadas en la red son para ir a ver al Torta y hacen un botellón con oloroso; La Paquera salta como politono en sus móviles y una media de Rafael de Paula sueña en sus salvapantallas; no conocen otra comida rápida más allá de la molleja del Volapié… El cante como forma de ser y estar ante la vida, incluso en el siglo 21… Y el cante en reunión como un rito que permanece y une, que protesta y pide su sitio. Lo último que sé de ellos es que han grabado un disco y a la salida del estudio han reivindicado sus principios con el graffiti de su historia jonda. ¡Manuel Torre, vive!”

José María Castaño

 

 

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EL FLAMENCO ES UNIVERSAL 2008

Desde 1999, un slogan con nombre propio: EL FLAMENCO ES UNIVERSAL. Y como cada año desde entonces, Universal renueva su catálogo con las novedades de sus grabaciones más recientes; Pintigo Daniel Casares, José Antonio Rodríguez, Sara Baras, siempre acompañadas de reediciones con las portadas originales de los discos más buscados y emblemáticos de la historia flamenca de UNIVERSAL.

Universal Music Spain es hoy la voz de Camarón, de Carmen Linares, de Antonio Carmona, de Manuel Cuevas, de Clara Montes, de El Piculabe; las guitarras de Paco de Lucía, de Juan Habichuela, de Tomatito, de Juan Habichuela hijo, “El Camborio”, de Raimundo Amador, de Daniel Casares, de José Antonio Rodríguez, de Paco Heredia; la renovación pionera de Pata Negra, de Ketama y ahora Pitingo.

Pero Universal (a través de sus antiguos sellos Polydor, Phonogram, Philips, Fontana y Triumph) también es cuna, historia y archivo del mejor flamenco. Hace más de 50 años que grabaron para la actual Universal artistas como La Paquera y Fosforito; poco después, Manolo Caracol; y Chaquetón, Los Culata, Tía Añica la Piriñaca, El Borrico, Ramón el Portugués, José Mercé, Chato de la Isla, La Perla de Cádiz, Alfredo Arrebola, Pepe de Lucía, Pericón de Cádiz, Terremoto, Curro Lucena, Talegón, Antonio Mairena, El Lebrijano, La Perrata, Porrina de Badajoz y tantos y tantos otros magníficos cantaores y cantaoras. Y qué decir de las guitarras Paco de Lucía, Niño Ricardo, Sabicas, Melchor de Marchena, Manolo Sanlúcar, El Niño Miguel, Victor Monge “Serranito”, Ramón Montoya, Manuel Morao…
Todos grabaron para Universal.

No hace falta insistir en que esta pasión viene de antiguo y que hoy en día está más viva que nunca. Los archivos de Universal guardan actualmente una parte fundamental de la historia del flamenco, de nuestra cultura.
Y no sólo de nuestra cultura: EL FLAMENCO ES UNIVERSAL

www.elflamencoesuniversal.com

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DUENDOGRAFIA DE DIEGO EL CIGALA


Hay artistas que nacen con estrella, artistas que parecen destinados contra viento y marea a perdurar, y a quienes los retrocesos, zancadillas o demoras sufridos en su trayectoria no contribuyen, paradójicamente, a debilitar o expulsar de la cancha de juego, sino a dotarles de más solera, de más proyección. A avivar la lumbre de su enigma.

Con los años y la experiencia se adquiere solamente eso que se llama oficio, pues el duende no aguarda en ningún recodo del futuro ni del camino a quien no nace amigado con él: resulta imprescindible que aparezca ya en el horóscopo natalicio. Por eso recuerdo perfectamente la primera noche que escuché cantar sobre un escenario a Diego El Cigala, noche que creo que valió por todas, porque, cuando un artista atesora un misterio que transmitir, le acompaña desde el principio de su andadura. Fue en diciembre de 1988. Los oles prodigados a su cante brotaron a raudales. Era Diego "El Cigala", metal y timbre de resplandor propio y alma de águila errante, En él acecha y transpira todo el flamenco. En sus maneras elegantes y su mirada de antracita, está Chocolate, En sus fandangos espeluznantes, está Manolo Caracol. En sus alegrías y bulerías, está Antonio "El Chaqueta".

Diego "El Cigala" se moja los labios en los manantiales más añejos, en las termas de más probada autenticidad, para expulsar con el motor de propulsión a chorro de su corazón herido la llaga de un mensaje artístico destinado a traspasar todas las aduanas del tiempo.
Y como sentencia Salvador Dalí que bien valdría como arranque de esta duendografía: "Que tengan cuidado los jóvenes que juegan a ser genios, porque terminarán siéndolo". Diego podría haber roto ya entonces, pero viajaba en largas giras con la Cumbre Flamenca, lo que le convertía en un cantaor ciertamente guadianesco.... hasta que llegaron las temporadas de 1993,1994 y 1995, esenciales en su duendografía. Acababa de morir Camarón, y se le buscaba "heredero". Diego llevaba dos o tres años sabáticos, o desaparecido, o en su casa, dedicado -en fin- a eso que es propiamente la biografía y que a nadie interesa, hasta que empezó inesperadamente a triunfar por todo lo alto en cada una de las estaciones que componían el recorrido flamenco de rigor en el Madrid de la época... Y abandonó otra vez la biografía para hacer duen¬dografía. Empalmando un faenón tras otro, Cigala arrancaba los oles allá donde cantaba, y comenzó a concitar en torno suyo la atención de aficionados y curiosos extramuros de los ambientes estrictamente flamencos.

Entonces llegó su primer disco: Undebel. Corría ya 1997. Para cuando, al fin, rompiendo con años de pereza, tormento y pose, accedió Diego a regalar a la afición los oídos con aquel su primer florilegio en solitario para el vinilo, sus salidas a hombros de todos los cenáculos hondos de la Corte le habían deparado ya un rico anecdotario apócrifo y una personalidad flamenca sólidamente forjada. Ya lo tenía todo para ser uno de los mandones del cante masculino de esa década y la por venir. Uno -y, con él, muchos- se preguntaba, de hecho, por qué tanta demora en publicar ese disco. ¿Por qué Cigala, en quien todos los gitanos de su generación habíamos creído desde el principio, no era hacía tiempo un nombre consagrado, un clásico?

Ya en la modalidad de compositor, ya en la de intérprete, en los créditos del disco figuraba un buen plantel de lo más valioso de la gener¬ación flamenca a que pertenecía. Algunos de ellos, en aquel entonces, no habían grabado jamás. Intérprete privilegiado de la soleá, los fan¬dangos y la minera, seguía el cantaor sin apearse de la convicción de que su caballo ganador era la bulería. Cigala anatematizaba a los jóvenes que obviaban la escucha de los colosos de un pasado no tan distante, como Caracol, Ramón Montoya, Sabicas, Fariña o Porrina de Badajoz, a quienes en uno de los cortes de su disco tributaba rendido homenaje.
Con Undebel, se situó ya en la pista de despegue. La verdad era que no mucha gente apostaba por su continuidad. La falta de interés de la discográfica por el artista demoró tres años la salida de su siguiente disco, "Entre vareta y canasta" 18 Chulos año 2000, Que salió en yunta con un videoclip dirigido por Fernando Trueba.

Aquello, sin embargo, distaba mucho de ser una casualidad, factor siempre citado a troche y moche pero que, al revés que la suerte, no existe. El cantaor, aunque lejos todavía de haber abierto brecha en la gran masa de melómanos, era ya el maldito cuya garganta admiraba -con veneración o envidia, según temperamentos- la mitad de los flamencos consagrados. Su feudo era Madrid y su espacio, el ancho mundo. Aparecía y desaparecía, y, entre aparición y desaparición, sus recitales eran comentados con pasión en todos los corrillos de aficio¬nados del Foro. Bohemio innato, cuando se iba era para dejarnos con una cortante sensación de vacío; cuando venía, para -lo mismo que sucede con el paso de los cometas- deslumhrar.

Al poco de plasmarse su segunda experiencia discográfica, quiso conocer y -vía Fernando Trueba- conoció a algunos de los artistas de jazz latino participantes en la película Calle 54, y su siguiente obra, Corren tiempos de alegría, en la que terminaron interviniendo algunos de ellos, mereció una nominación a los Grammy Latinos. Surgió entonces la colaboración en el disco del trompetista neoyorquino Jerry González y la gira con la banda de jazz liderada por éste. Ya empezaba a cominearse sobre el alejamiento del flamenco de Cigala cuando, mano en el pecho y temple añejo en el metal, se presentó en el Teatro Real para regalar un recital cien por cien hondo, con fandangazos, soleares, tien¬tos y tangos antológicos. ¡Ahí quedó eso!
Creo que estaba ya gestándose el guiso que supondría su espaldarazo internacional, el que emparejó con Cigala a Bebo Valdés -leyenda viva de la época dorada de la música cubana- al frente de una combinación de intérpretes de inmejorable bajío: Piraña y Sabú Porrina, Javier Colina y Niño Jásele, con la propina de la colaboración especial del gran Paqulto D Rivera, Caetano Veloso y Federico Britos. Tras un ban¬quete de tanteo ante la audiencia natural de Bebo, en el Gusman Theatre de Miami, en 2003 (donde le apodaron el Sinatra del flamenco) salió Lágrimas negras, que, con un millón de copias vendidas sin contar las del top manta, ha permanecido en las últimas temporadas en el ariete de los discos más vendidos y enganchado-con muy buenas razones- a toda una legión de devotos. Bolero, guajira, danzón, La bien paga sobre fondo de afro-jazz...Cantes -se siente uno tentado de creer- de ¡da, tomados antes de que vinieran de vuelta y se "aflamencaran", ob¬teniéndose como resultado, quizá, los estilos en verdad recién llegados, en su estado de vuelta inicial, olvidados acaso en la propia Cuba. De cualquier modo, y especulaciones aparte, nada -insistimos- en esta vida acaece por casualidad -menos, cuando hay duendografía de por medio- y no existe la pócima mágica de "flamenco más jazz o flamenco más reggae igual a pelotazo en ventas". El índice del álbum lo inte graban temas popularísimos, con letras altamente empalicas con la sensibilidad flamenca. Y hablamos de dos artistas de trayectoria distin¬guida que, cada cual por su lado, aportaban un público expectante. Sencillamente, todo el mundo sabía que Diego andaba para que le saliera su toro, acertó con la ganadería, el toro le salió y él lo cuajó. Tras estoquearlo recibiendo, le cayeron dos Grammy, cinco nominaciones a los Grammy Latinos, cinco Premios Amigo, 3 premios de la música, un Ondas, el premio de la BBC "World Music, Boundary crossing", la procla¬mación del álbum como disco del año por Ben Ratliff, del New York Times, dúos con Salif Keita -el Camarón de Mali- o la estrella mexicana de la balada, Alejandro Fernández, memorables giras internacionales... Atracón de éxito motivador de la salida de Picasso en mis ojos -rápi¬damente, disco de oro- y de un estuche contenedor de sus cinco discos, al menos dos de los cuales eran ya inencontrables.

¿Se repetirá ese milagro con Dos lágrimas, donde la música cubana y el nervio gitano vuelven a sumar fuerzas? Aquí ataca con Bravo, Dos gardenias, Dos cruces, Caruso... En mi más reciente encuentro con él, en su atalaya de la sierra madrileña, vimos el documental que se está preparando, y le felicité por su iniciativa estratégica de lanzar el álbum con el diario El País, primer paso para devolver a los artistas el con¬trol sustancial sobre su propia obra.
Tocan en el disco Yelsy Heredia, Yumitus, Sabú, Diego del Morao... Pero la especia principal y clave la aportan una vez más cuatro octoge¬narios: Guillermo Rubalcaba al piano, la voz de Reinaldo Creagh, uno de los fundadores de la Vieja Trova Santiaguera, y los maestros de la percusión Changuito y el desaparecido Tata Güines. ¡El duende -duende sin edad- de Cuba! La sensación es análoga a la de escuchar a la Fernanda, a Ramón Montoya, a Juan Talega... A los grandes manes y matriarcas del cante flamenco arcaico. Y es que el vanguardismo de Cigala reside en su querencia hacia los chiqueros de lo ancestral, en su audacia cerval para reencaminarse hacia las fuentes de la solera.., En su innata capacidad, en fin, para desinteresarnos completamente por su biografía y tornarnos al primer quejido en incondicionales apa¬sionados de su duende.

Joaquín Albaicín


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TOMATITO

José Fernández Torres "Tomatito" nació el 20 de Agosto de 1958 en Almería, rodeado de guitarras flamencas. Desde pequeñito escuchó el toque de su padre, también llamado Tomate, y el de su abuelo, Miguel Tomate. Por si fuera poco, es sobrino del legendario tocaor Niño Miguel. A los doce años, cambió su residencia almeriense por la ciudad de Málaga y es allí donde empieza su carrera musical, actuando en tablaos como la Taberna Gitana, donde no sólo tenía como espectador a Paco de Lucía, sino que además conoció a Camarón de la Isla.

Empezó participando en los principales festivales flamencos andaluces, acaparando la atención de críticos y aficionados por sus extraordinarias facultades. Poco a poco adquiere fama y prestigio al acompañar, desde muy joven, a grandes cantaores como Enrique Morente, La Susi, José Menese, Pansequito, etc. Sin duda, lo más destacable dentro de su carrera es que Tomatito acompañó a José Monge Cruz "Camarón de la Isla" durante los últimos 18 años de su vida.

A su lado realizó una extensa discografía, formando dúo no solo en todos los festivales y recitales flamencos de España, sino también en ciudades tan importantes para la música como Montreux y Nueva York. La Leyenda del Tiempo es el primero de una larga serie de grabaciones en los que el toque de Tomatito apoya la voz de Camarón. En Como el Agua, comparte por primera vez con Paco de Lucía el toque de la guitarra.

Entre sus actuaciones como solista, en los comienzos de su carrera profesional, sobresale su participación en el certamen "El Giraldillo del Toque de la III Bienal de Arte Flamenco de la Ciudad de Sevilla" (1984), así como en Madrid durante los festivales de la Cumbre Flamenca en el Teatro Alcalá Palace (1985), V Festival de Jazz de Madrid (1986) y Veranos de la Villa del Ayuntamiento de Madrid (1991).

Es de destacar su ligazón, desde muy joven, con la Peña Flamenca "El Taranto" de Almería, en donde ha acompañado a una infinidad de cantaores de gran categoría. Dicha peña flamenca le concedió el trofeo El Taranto de Oro en 1985 y el prestigioso Premio Lucas López en 1988.

Tras la muerte de Camarón, un corto periodo de silencio tras lo cual Tomatito comenzó una fulgurante carrera como guitarrista de concierto, especialmente a partir de su participación en el I Festival Flamenco de Madrid en Enero de 1993. Desde entonces ha actuado con su grupo y con gran éxito en los templos de más prestigio de la música culta, el Auditorio Nacional de Música de Madrid, Palau de la Música Catalana de Barcelona, Palau de la Música de Valencia, Palacio de Congresos de Granada, Universidad Complutense, Festival de la Guitarra de Córdoba, etc.

Ha participado en numerosos Festivales Flamencos y distintos eventos musicales en toda España, bien acompañando a primeras figuras del Cante, o preferentemente con su propio grupo en los locales para grandes públicos, como plazas de toros, polideportivos o salas de fiesta. Por el extranjero, ha sido artista invitado, obteniendo gran éxito de crítica y público en eventos como el Festival Internacional de Música de Estambul y en el VI Festival Internacional de Guitarra de Lyon, además de realizar varias giras por Japón, Suiza, Francia y Alemania. Para grandes públicos ha actuado junto a artistas tan prestigiosos como Frank Sinatra y Elton John en sus conciertos en España. Por otra parte ha sido solicitado como colaborador por artistas de música pop como Mecano y cantautores como Carlos Cano.

Su primera grabación como solista fue Rosas del Amor (1987). Tras cuatro años de trabajo intenso, grabó nuevamente en solitario Barrio Negro (1991). En este último disco íntimo e inspirado también participaron grandes nombres del flamenco, como Camarón - que canta los Tangos titulados La Voz del Tiempo. A lo largo de 1996 y 1997, Tomatito presentó Guitarra Gitana en lugares como la Plaza de Cataluña (Festes de la Mercé, Barcelona) y el Auditorio de Palma de Mallorca entre otros muchos espacios de prestigio. Colaboró en un disco titulado Palabra de Guitarra Latina, con Joan Bibiloni y Larry Coryell entre otros. Grabó la versión castellana del tema Woman con Neneh Cherry y ha intervenido en la película de Taylor Hackford, The Devil"s Advocate, (Pacto con el Diablo) con el actor Al Pacino, siéndole concedido a su vuelta la Medalla de Plata de Andalucía.

Durante 1997 realiza su primera composición musical para Teatro, en la obra Madre Caballo, obra de Antonio Onetti, producida por el CAT y dirigida por Emilio Hernández. Onetti señaló: "siempre vi la obra con esta música" y la actriz principal de la obra (Terele Pávez) afirmó: "cuando apareces en el escenario esa guitarra te revuelve. Te levanta el personaje. Todos los actores nos sentimos sobrecogidos con ella..." En el mismo año Tomatito empezó su exitosa y continuada colaboración con el pianista Michel Camilo. Su recepción por el público y la prensa fue tan sorprendente que llevaron su espectáculo al Festival de Jazz de Barcelona, y en 1998 al Palau de la Música de Valencia, el Gran Teatro de Córdoba y el festival "Sardinia Jazz" (Cerdeña).

En 1998 compuso la música para la banda sonora de la película Bin Ich Schoen? de la famosa directora alemana Doris Doërrie, y actuó en el festival "Espárrago Rock 98" en Granada, compartiendo cartel con músicos de toda la gama de géneros y países. En otoño montó una gira europea con su propio grupo, con el cual intervino en los prestigiosos eventos "Festival de Mont-de-Marsan" (Francia), "Festival Flamenco de Tampere" (Finlandia), "IX Nuits de la Guitare de Patrimonio" (Córcega) y "Sardinia Jazz" (Cerdeña), donde compartió cartel con John McLaughlin, Irakere, Chick Corea entre otros.

En Septiembre, para la "X Bienal de Arte Flamenco de Sevilla", presentó Tomate & Friends, uno de los espectáculos más exitosos del evento. Durante 1999 intervino en el II Miedzynarodowy Festival de Guitarra en Polonia, tras lo cual vinieron giras en Cuba, Alemania, Francia e Italia además de una estancia con Michel Camilo en los Club de Jazz "Blue Note" de Tokyo y Osaka y por último, concierto en el Festival de Jazz de Basilea. El año 2000 comenzó con los mejores augurios para Tomatito al haber completado una gira europea con el maestro turco de baglama Arif Sag. Su colaboración artística con Michel Camilo apareció en el mercado en forma de CD bajo el título Spain en el verano, cosechando un triunfo sin par, no sólo a nivel de ventas, sino también al ganar el Grammy Latino por el mejor disco de Jazz Latino. El concierto se presenta en el Carnegie Hall, dentro del marco del JVC Jazz Festival además de los clubs de jazz Blue Note de Nueva York, Tokyo y Osaka.

TOMATITO recogió además, otro Grammy por el mejor disco de flamenco por su acompañamiento a Camarón de la Isla en "Paris 1987". Tras un nuevo éxito con el concierto "Bajandí", estrenado en la XI Bienal de Arte Flamenco, terminó el año con actuaciones en Río de Janeiro, Nimes, Santo Domingo, etc.

Se le concedió en Febrero de 2001, el cotizado premio César como coautor de la banda sonora del film "Vengo" dirigido por Tony Gatlif. Una semana después, es nominado para los Premios de la Música 2000.

La gira de presentación del álbum Paseo de los Castaños causó sensación nacional. En este CD colabora George Benson, además de las propias hijas de Tomatito.Participó a continuación en los festivales de Jazz veraniegos de Montreal, La Haya (North Sea Jazz), Montreux y Umbría con el concierto Spain. La firma JVC lo escogió para protagonizar su campaña de publicidad nacional.

Su gira por los Festivales In Guitar y La Batie de Genève en Septiembre del 2001 elicitó grandes elogios de los públicos y de la prensa. Pasó a actuar en Biarritz justo antes de la Navidad. Tras iniciar el 2002 con una actuación en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas puso manos a la obra con la composición de la música para la obra "Salomé" dirigido por Carlos Saura para el Ballet Aída Gómez que seguirá de gira todo el año. Clausuró con el Sexteto el Internationales Jazzfestival de Basilea y este verano, mientras está de gira junto a Raimundo Amador, visitó la ciudad de Tánger para intervenir en Sexteto en Nuits de la Mediterranée y Marsella para la Fiesta des Suds.

Junto al guitarrista clásico Carles Trepat hace incursión en el mundo musical de Astor Piazzolla, concierto que estrena en la XII Bienal de Flamenco en el Teatro de la Maestranza y lleva al Festival de la Guitarra de Barcelona, al Palau de la Música Catalana y otros espacios de gran relevancia.

2003 comienza con el estreno de la obra Romeo y Julieta (dir. Emilio Hernández) del Centro Andaluz de Teatro. La crítica reseñó la perspectiva altamente original de su puesta en escena además de la banda sonora, compuesta por TOMATITO. Su mini-gira por EEUU le lleva al Lisner Auditórium, Washington DC y el Town Hall Theatre, Nueva York entre otros espacios. A continuación lleva el Sexteto además del concierto TOMATITO POR PIAZZOLLA al New National Theatre, Tokio. Es invitado al Festival de Jazz de Sète, Francia y a los Internationales de la Guitare, Montpellier.

TOMATITO tuvo el honor, a principios de Octubre de 2003, de ser el primer solista de la guitarra flamenca en presentar su grupo y su obra en el Royal Albert Hall, Londres, cita al que acudieron casi 2000 espectadores aficionados de todo el Reino Unido.

Colabora en el disco "Cositas Buenas" de Paco de Lucía en unas Bulerías dedicadas a Camarón de la Isla. Actualmente prepara un proyecto para Orquesta con Juan Albert Amargós que se estrenará en el Auditori de Barcelona en Junio de 2004, bajo el titulo SONANTA SUITE.

Recientemente homenajeado en el popular programa de RTVA "Las 1001 Noches" recibe a posteriori un Premio Max de las Artes Escénicas como Mejor Director Musical por su composición musical para "Romeo X Julieta".

El 14 de Junio del 2004, Tomatito edita su nuevo disco "Aguadulce" y a lo largo del mismo año visitará Japón, Austria, Italia y República Checa con su Sexteto y presentará SONANTA SUITE en sendos eventos de relevancia como Festival Internacional de la Guitarra de Córdoba y Festival La Mar de Músicas de Cartagena.

En 2007 y junto a su amigo Michel Camilo edita “Spain Again”, el éxito les invita de nuevo a pasearse por el mundo entero, y en el verano del mismo año en Córdoba recoge lo que será su primer “Premio de la Música” a la fusión entre el flamenco y el yazz.

ANTOLOGÍA1998-2008; es una inmersión en sus mejores obras en estudio y en directo, junto a sus grandes amigos en el flamenco de hoy y de siempre (Camarón, El Cigala, El Guadiana, El Potito y María de los Ángeles) así como sus aventuras con el jazz y sus “mano a mano” con Michel Camilo en “Spain” (2000) y “Spain Again” (2007). Además, Tomatito recupera para esta edición la pista de la voz de Camarón en el tema “Otra Galaxia” de los master originales de la obra de Camarón, e instrumentándola de nuevo nos la presenta por bulerías con el título de “Soy fragüero” abriendo de esta manera con un tema inédito su recorrido artístico en solitario desde 1998 con Universal Spain.

Para terminar esta Antología, Tomatito nos regala el placer de escucharle en vivo y “En directo desde Aguadulce” hace un repaso a su obra en directo desde los tiempos en que grababa sus primeros discos, son 20 minutos espléndidos y majestuosos dónde la guitarra y su intérprete son los verdaderos protagonistas desde la primera falseta hasta el último acorde. Es la primera vez que Tomatito edita una grabación en directo que no sea acompañando a Camarón de la Isla.

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Cuando Lebrijano canta, se moja el agua

Cien años de soledad y 50 de cante dan para mucho, tanto, que una noche de magia poética fue capaz de dar forma a un disco imaginario que hoy se ha visto materializado en un homenaje flamenco.

Cuenta las buenas gentes que Juan Peña “El Lebrijano” y Don Gabriel García Márquez solían compartir su arte de forma altruista y desenfada en compañía de ilustres amigos. Tal y como ocurrió aquella noche que hace ya años el cante de Juan dio la inspiración al premio Nobel y germinó la raíz de esta nueva aventura.

El pasado 26 de noviembre de 2007, Rosa Torres, Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, hizo posible que el realismo mágico y el flamenco de Lebrija volvieran a encontrarse. Fue en Guadalajara (Méjico), durante la Feria Internacional del Libro donde el camino de ambos genios repitió su encuentro después de tantos años y donde Rosa Torre tuvo a bien introducir y avanzar a todo el mundo este grandioso proyecto.

Aunque no hubiera sido posible tener entre manos una obra como “Cuando Lebrijano canta, se moja el agua” sin la inestimable ayuda de Casto Márquez y su delicada labor a la hora de cribar la obra literaria de Don Gabriel y convertir en canciones los relatos escogidos.

También son culpables de tamaña obra Pedro Mª y David Peña Dorantes. Sobrinos del cantaor y productores y arreglistas de este disco. Las guitarras de Pedro, el piano de David y la dirección musical de ambos hermanos ha derivado en un conjunto de planos sonoros y realidad mágica a caballo entre el flamenco y la música sinfónica. Seguirillas a piano, arreglos de cuerda y coros y palmas, tan real como excepcional.

Una velada en familia, unos relatos adaptados magistralmente y una concepción del flamenco lejos de lo convencional han dado fruto a un disco número 35 embriagador y misterioso que sitúan nuevamente a El Lebrijano en lo más alto del cante y del sentir.

Nueve historias dispares y nueve formas distintas de sentir porque “cuando Lebrijano canta se moja el agua” y “cuando estamos creando y por las flores que nos envían, nos damos cuenta que Dios existe”

Producciones sin Fronteras