“Fedra”
revive en el cuerpo de Lola Greco 20 años
después
MANUEL
MARTÍN MARTÍN / Sevilla
Tras su paso la semana pasada por el Festival de
Jerez, una nueva ‘Fedra’ recala en el
Teatro Lope de Vega por mor de Lola Greco, flamante
Premio Nacional de Danza 2009 y bajo la dirección
de Miguel Narros, que 20 años después
que la llevara a la cumbre la sevillana Manuela
Vargas, ha adaptado la tragedia griega al siglo
XXI.
En esta ocasión es Lola Greco la que encarna
al personaje de la mítica tragedia griega
que, a más de adaptarse a los tiempos que
vivimos, traslada su escenario a la comunidad gitana
a fin de ofrecer una visión de danza-teatro
con incursiones flamencas, de ahí que cuente
con música de Enrique Morente y coreografías
de Javier Latorre.
La obra fue estrenada el pasado verano en el Festival
de Mérida y esta revisión del mito
de ‘Fedra’ cuenta con el joven palaciego
Amador Rojas en el papel de Hipólito, en
tanto que Teseo es encarnado por Alejandro Granados
y la sevillana Carmelilla Montoya da vida a la ama
de Fedra, un montaje que en esta ocasión
queda inundado por aires de contemporaneidad.
El acento clásico universal de la obra permanece,
de todas formas, intacto, ya que como manifestó
Lola Greco, “la obra está muy cuidada
y el director ha conseguido un montaje muy contemporáneo,
con mucha pasión, llena de latidos y un gran
ritmo”, lo que, aunque actualizada al presente,
la ha llevado a definir como “flamenca, escolástica,
clásica, contemporánea... todo mezclado,
pero en realidad es un mundo flamenco”.
Llama la atención, en cualquier caso, el
hecho de que es ahora Lola Greco la que encarna
dos décadas después el papel que llevó
a la más alta cima Manuela Vargas, su maestra
en el Ballet Nacional de España, de ahí
que “esta ‘Fedra’ esté
hecha en conmemoración suya”, rindiéndosele
así un homenaje íntimo a la gran maestra
sevillana cuya grandeza aún espera que Sevilla
le rinda los honores que merece.
Por su parte, para Miguel Narros ‘Fedra’
es una “ópera flamenca, con danza,
música y teatro”. Para construir este
espectáculo, el octogenario director teatral
ha recurrido a la escenografía de otro grande
la escena, Andrea D’ Odorico, amén
de Juan Gómez Cornejo a cargo de la iluminación,
otro elemento decisivo en el desarrollo de la dramaturgia.
El elenco artístico se completa con un cuerpo
de diez bailaores y bailaoras; el cante de Morenito
de Íllora; la guitarra de Iván Losada;
y la percusión de Lucky Losada, además
de las voces ‘enlatadas’ de Enrique
y Estrella Morente.
Sea como fuere, lo que importa resaltar es que entre
las novedades del montaje es que, si bien el papel
de Lola Greco es el de una mujer enamorada perdidamente
de su hijastro y mantiene la esencia de la Fedra
de Eurípides o Racine, la sorpresa de la
obra está en que Hipólito no muere
por la maldición del padre, sino en un accidente
de moto.
Otro cambio a destacar, por último, es que
la banda sonora ha sido revisada, por lo que la
obra se articula por entre las bulerías,
soleá, tangos, tientos y jaleos, a los que
se suma la petenera, un palo cargado de superstición.
(Publicado
en El Diario El Mundo el jueves días 5 de
marzo de 2010)