XVIII COMPÁS DEL CANTE A "MORAO DE JEREZ"

Escrito por José Ramón Zapata el .

Estoy a vuelta de muchas cosas en esto del flamenco. Pocas, muy pocas cosas, me sorprende a estas alturas. Pero, les aseguro, que lo leído en la revista flamenca "El Olivo" (núm. 103 . Junio de 2002) me ha dejado patidifuso.
Como sabrán, todos los aficionados al arte flamenco, El XVIII Compás del Cante, galardón que patrocina el Grupo Cruzcampo, ha recaído en el guitarrista Manuel Moreno "Morao de Jerez". 
Desde luego, no puedo estar de acuerdo con los miembros de jurado (Onofre López González, José Antonio Fernández Cabrero, Antonio García Barbeito, Rafael Guerra Expósito, Emilio Jiménez Díaz, Mario Maya Fajardo y Ramón Porras González) quienes otorgaron el referido galardón en base a: "Su finalidad con el legado flamenco, su pureza, tradición y su cercanía con el cante". Y no estoy de acuerdo por cuanto, en el panorama actual, existen guitarristas con mucha más pureza tradición y cercanía al cante que Manuel Morao. No obstante, el premio está dado y dado queda. Pero mi artículo no tiene como objetivo el reivindicar mi total desacuerdo con los miembros del jurado, entre otras cosas, porque el "Compás del Cante" está tan devaluado que no merecería mayor comentario. Pero si me he hecho eco de tal concesión, es por las desafortunadas declaraciones que, Manuel Morao, hizo el viernes 5 de mayo en el hotel Alfonso XII. 
Cuando terminada la cena, y en uso de la palabra, Manuel Morao se dejó caer con: "hay que defender el flamenco gitano andaluz". Que sería lo mismo que decir, más de lo mismo. 
A mí estas declaraciones de Morao, me traen al pairo; es decir, que me son indiferentes, entre cosas porqué quién las hace tiene poca credibilidad dentro del mundo del flamenco. Pero sí quiero hacer una llamada de atención a el/ los que nombran el jurado del Compás de Cante, para que tengan en cuentas qué tipo de gente se mueve en el mundillo flamenco. Y, premiar, a los que verdaderamente siente el arte como lo que es: Arte. Y no chauvinistas de tres al cuarto que sólo pretenden apropiarse de una música y una cultura que no les pertenece. ¿Qué forman parte de ella?, sin duda. Pero de ahí que se autoajudiquen el flamenco como suyo, nada de nada. Estaría bueno. Claro que la culpa no la tienen estos personajes de segunda fila, sino toda esa legión de vividores que le dan cancha para seguir comiendo de la olla gorda.
En fin, lo dicho. Que con este tipo de declaraciones no conducen a nada, pero mucho menos a fortalecer los cimientos de nuestro flamenco. ¿Hasta cuando seguiremos aguantando tanta mentira?