LA LÁMPARA MINERA 2003 PARA RUBITO DE PARÁ (HIJO)

Escrito por José Ramón Zapata el .

Hace contados años, cuando Rubito de Pará (hijo) sólo era conocido en la peña flamenca de su pueblo natal (La Puebla de Cazalla) y unas pocas más de la provincia de Sevilla, recomendé a los responsable de la Peña Flamenca de Melilla este morisco cantaor.

Y Rubito cantó en Melilla.

Y cómo lo hizo de bien, que vaticiné lo que hoy es una realidad. Y con este comentario, no quiero lanzarme flores a mi mismo; tan sólo refrescarle la memoria a unos cuantos que se creen los dioses de la pluma flamenca.
Recuerdo uno de los consejos que le di a Rubito: “Mira chaval, tienes talento, voz y afición; lo necesario para poder triunfar en este difícil y no menos bello mundo del flamenco. Pero si me lo permites, te diré que para llegar a ser una gran figura en el flamenco no es suficientes esas cualidades que te he nombrado. Tendrás que luchar con muchos salva patrias flamencos que creen estar en posesión de la verdad y ser dueños de la llave maestra que abre y cierra todas las puertas del mundo flamenco”.
Hoy, unos años después de aquellos consejos, sabedor de lo importante que es conseguir una Lámpara Minera en la Unión, me atrevo a seguir aconsejando a Rubito de Pará, hijo: Ahora más que nunca debes tener los pies en el suelo. Trabajar cada día más para hacerles ver a los miembros del jurado que no se equivocaron contigo; y, a los que aún no creen en ti, también. Que este premio no despierte en ti ningún tipo de vanidad artística, si no que lo tomes como un reto y tengas la suficiente humildad para dignificar tan preciado galardón. Deberás tener en cuenta que, a partir de ahora, se te va a mirar con lupa todo lo que hagas; y, de ti, y sólo de ti, depende que la Puebla de Cazalla siga dando maestros del cante. Estoy convencido que llegarás a ser uno de los grandes en el flamenco. Y deseo por tu bien y del flamenco, que sigas la línea que un día decidiste seguir. Y no cometas el craso error de hacer un flamenco (¿) comercial para ganar dinero fácil; pues ten presente que el que canta flamenco por derecho y siguiendo los cánones también gana dinero. Pero, sobre todo y por encima de todo, lo que gana es respeto y el reconocimiento de toda la afición flamenca. ¿Qué más puede pedir un artista?