Artistas

EL EXAGERADO CHOVINISMO DE JOSÉ MENESES

Escrito por José Ramón Zapata el .

“Saeta es ante todo una forma del pueblo andaluz, porque no se canta ni en Burgos ni en Pamplona. Ya ni siquiera en Málaga o en Huelva. Así que se ha quedado como un tributo sevillano que rompe su forma y se vuelca sobre sí misma”

Esto respondía el cantaor morisco José Menese a C. David Carrón en una entrevista que publicó la RAZÓN DIGITAL nº 2695 del pasado sábado día 15 de abril del presente año.

He de confesar que siempre he tenido un gran afecto a José Menese por su valentía, de sobra bien demostrada, a la hora de defender, a ultranza, la pureza del arte flamenco. Ya que, como cantaor, ha sido, es, y será, uno más en esa larga nómina de artistas que no han aportado nada nuevo a este bello y no menos difícil mundo del flamenco.

Ahora bien, lo que no puedo (ni debo) es dejar pasar por alto cuando alguien –en este caso José Menese- se sale del tiesto y suelta semejante atrocidad. No puedo entender que un purista de la talla del cantaor morisco de la Puebla de Cazalla haga este tipo de afirmaciones. ¿Será ignorancia? ¿Será chovinismo puro? Sea como fuere no ha estado afortunado.

Durante la, recientemente acabada, Semana Santa he asistido a varias exaltaciones a la saeta. Otros tantos concursos de este canto hecho oración. He visto, y oído, a cantaores (profesionales y espontáneos) en las distintas procesiones de la capital costasoleña. Y, les aseguro, que no han sido: sardanas, muñeiras, jotas o la típica isa de las Islas Canarias (por citar tan sólo unas pocas), esos cantos que se han dejado oír. HAN SIDO SAETAS; muy flamencas por cierto.

Por lo tanto, cabe preguntarse: ¿cuanto tiempo hace que José Menese no se da una vuelta por la Semana Santa de Málaga?


José Menese nos descubre el origen de la saeta 
“La saeta es un cante tremendamente puro y difícil que no se puede enseñar a cualquiera. Surge del pueblo, pues fue el cante espontáneo de un borracho que se plantó delante de una virgen o de un cristo. Luego llegaron los profesionales y la perfeccionaron”

Siempre he oído y leído que el origen de la saeta es desconocido. Según Medina Azara (Máximo José Khan) “la saeta era cantada por los cristianos recién conversos para aumentar la poca fe que la iglesia puso en su cristiandad.

Para Agustín Aguilar y Tejera, deriva la saeta de los rastros de los dramas religiosos de la Edad Media, en el “MANDATO”, costumbre que le parece ver en las llamadas “Saetas del Prendimiento”.

Jizari Ibn-Kutayar sostuvo (1927) que el origen de la saeta y su métrica hay que buscarlo en los almuédanos de las mezquitas de Córdoba, Granada y Málaga.

Muchas más teorías inundan las bibliotecas sobre el posible origen de las saetas. Pero, para no hacer muy largo este comentario, he tomado como ejemplo tres hipótesis muy comentadas entre los estudiosos y eruditos del tema.

Pues bien, todas esas teorías que no terminaban de aclararnos la procedencia de este canto, netamente religioso, ya pueden ustedes tirarlas a la papelera o destruirlas. Porque el cantaor José Menese ya nos ha sacado de cualquier duda al respecto: “fue el cante espontáneo de un borracho que se plantó delante de una virgen o de un cristo.

Ante esto poco más puedo comentar. Que cada cual saque sus propias conclusiones.