TRABAJOS DISCOGRÁFICOS COMO “LA VIDA DEL ARTISTA”, DE ARGENTINA, ENGRANDECEN, AÚN MÁS SI CABE, AL FLAMENCO UNIVERSAL

Escrito por José Ramón Zapata el .


Hoy traigo a mis fieles lectores un CD flamenco, de una cantaora flamenca y que suena a flamenco. Argentina, con su “La vida del artista”, título que enfatiza la guajira, nos transmite unas sensaciones creativamente flamencas y, por supuesto,  vivas y llenas de popularidad esencial.
El CD, editado por Sony Muisc, no es flamenco por mor de la casualidad, sino porque Argentina es flamenca y, además, ejerce como tal. Ya, con ojear la carpeta, se entrevé lo sustancioso del contenido como marchamos de autenticidad. Argentina reivindica el flamenco (el de siempre) a lo grande, pero no en platós, y M.C.S. dando collejas a diestro y siniestro como están haciendo últimamente algunos artistas venidos a menos, sino con su sabiduría y conocimiento del arte que desarrolla. Por eso, entre otras cosas, recomiendo escuchar este disco a los buenos aficionados: escucharán una voz fresca, flamenca, creativa y evolutiva; pero eso sí, sin salirse un solo ápice de los cánones preestablecidos. 
18 cortes, muy flamencos, incluyendo unos tangos argentinos, un fado realmente prodigioso y el famoso polo de Manuel de Falla, hacen de “La vida del artista” un oasis esperanzador y necesario en el devenir de nuestro flamenco discográfico. Deduzco, después de haber escuchado hasta cuatro veces el CD, que este trabajo no ha sido puesto en escena por una necesidad perentoria, sino fruto de una concienzuda y bien meditada planificación. Sin erigirme, al menos no lo pretendo, en portavoz  de “La vida del artista”, decir que toda planificación, elaboración y selección de algo tan sumamente importante como es  el lanzamiento de un disco, debe tener su recompensa; y ésta, créanme, se identifica por el agradecimiento de este escribidor que, ante todo, es aficionado. 
     
La producción ha corrido a cargo de su inseparable, en lo artístico, José Quevedo “Bolita” y, como no, de Luismi, alma mater de todo cuanto rodea a la cantaora. Argentina, conocedora de la repercusión que tiene, o debe tener, sacar nuevo trabajo, se ha rodeado de los guitarristas José Quevedo “Bolita, Santiago Lara y Jesús Guerrero, percusionistas José Carrasco y Paquito González y las palmas de Torombo y los Melllis. Decir, porque es verdad, que ha acertado en la elección de sus compañeros; entre otras cosas, porque los ya citados son asiduos en todos y cada uno de los espectáculos de Argentina:  todos se conocen a la perfección.   

He comentado que, hasta cuatro veces, he escuchado “La vida del artista”. Pues sí, así es, porque este trabajo no es para oírlo, sino para escucharlo y deleitarnos por cuanto de flamenco lleva dentro. Para este crítico, ávido de trabajos discográficos que te alimenten el alma y te haga sentir la necesidad de seguir  vivo en este tan difícil y no menos bello mundo del flamenco, “La vida del artista” viene a pedirme sitio en lo más jondo de mi alma.

Resumiendo. Si eres un aficionado, de esos que se autocalifican como “flamenquito”, devorador del “nuevo flamenco” y/o de cambiar el ritmo ancestral del flamenco, debes escuchar “La Vida del artistas”; te darás cuenta de que estás en un craso error. Y si por el contrario, eres un aficionado cabal, te sugiero que lo escuches más de una vez para poder saborear las mieles del flamenco.

Trabajos como este engrandecen, no sólo al artista, que también, sino al flamenco auténtico y escrito con mayúsculas. Enhorabuena artista y flamenca.

 

                                                            José Ramón “Zacha”