Melilla

La Ciudad de Melilla

Melilla tiene una extensión superficial de 12,338 kilómetros cuadrados; sus coordenadas geográficas corresponden a 35° 17' 40" de latitud norte y 2° 56' 30" de longitud oeste. Dista 96 millas de Almería, 110 de Málaga, 120 de Ceuta, 140 de Orán, 35 de la desembocadura del río Muluya y 42 de la frontera argelino-marroquí. El pueblo de la península más próximo es Adra, separando ambas poblaciones, una distancia de 92 millas. La posición de Melilla es muy iteresante, se encuentra en el fondo de una amplia rada, determinada al Oeste por la Península y Cabo de Tres Forcas, el saliente más importante de la región; a tres millas al Este de su Puerto existe una hermosa laguna de tres millas de ancho y nueve de largo, con un fondo que llega a cinco metros en las proximidades del Atalayón, monte cónico de naturaleza volcánica, que parece surgir de dicha laguna (Mar Chica).
Como ciudad mediterránea, Melilla tiene un clima característico, aunque la orografía cercana (sistema montañoso del Gurugú) y su exposición a los fuertes, y cambiantes, de Levante y Poniente, matizan esta climatología. El régimen medio de precipitaciones es de 250 litros por metro cuadrado, y las temperaturas medias indican un clima benigno, soleado la mayor parte del año, con altos índices de humedad y más de 200 días despejados al año.
Melilla fue establecimiento fenicio y cartaginés y colonia importante romana, denominada Rusadir. Los árabes le dieron el nombre de Melilla, los rifeños le dan el nombrede Melilia, que en lengua chelja o tamazight significa "lugar de la reunión", por lo que cuando se encuentran en Melilla hacen el siguiente juego de palabras : "Enmerix, tenmerix", que significa: Nos reunimos en la reunión.
Se han hecho descubrimientos en el cerro de San Lorenzo, enclavado dentro de la ciudad, hallándose sepulturas cartaginesas y árabes.

A unos 12 kilómetros de Melilla, en la falda sur del Gurugú, se encuentran las ruinas de una pequeña ciudad, que llevaba el nombre de Tamuda (de tamen, miel y uda, charca) en chelja y otro idioma antiquísimo. En la costa oeste de la Península de Tres Forcas existen las de otra pequeña ciudad, la Cazaza de los españoles, denominada Kazazen por lo; rifeños, ocupada por Mariño de Rivera y abandonada en 1504.

En Melilla embarcó para ir a España, el famoso Califa de Córdoba Abd-Rahman I; en ella desembarcó, cuando emigró del suelo español, el infortunado Muley Abd-Al-Lah Boabdil, último Sultán de los Nazaritas granadinos, y aseguran los rifeños de aquellacomarca que en las proximidades de la ciudad se establecieron muchos granadinos de su servidumbre, que más tarde, cuando la ocuparon los españoles, se trasladaron frente a las Islas Chafarinas, formando actualmente la fracción o kábila de los Ulad el Hach.

Fue construida Melilla por el año 920 y en 1497 la ocupó para España el Capitán
Contador de la Casa Ducal de Medina Sidonia D. Pedro de Estopiñán y Virué; en nombre de don Juan de Guzmán, Duque de Medina Sidonia. Melilla sufrió durante cerca de cuatro siglos continuos ataques, sitios y asedios, que ponían en grave peligro la vida de sus defensores.
En la segunda mitad del siglo XVII perecieron a manos del enemigo los Gobernadores; Luis de Sotomayor, Carlos Ramírez de Arellano y López Moreno y en 1774-75 sufrió un largo y duro Sitio por un ejército marroquí de 80.000 hombres con podero;a artillería, que mandaba en persona el Sultán Muley Mohamed Ben Abd-Al-lah, defendienúo la plaza con singular bizarría el Mariscal úe Campo D. Juan Sherlok, caballero baronet de lrlanda.
De esta manera la población y guarnición de Melilla va entrando en la era contemporánea. Apenas 2.302 almas cuentan en el censo de Floridablanca de 1787, población que se manienúra estática hasta inicios del siglo XIX. Pese a todo, la Guerra de Tetuán en 1860 iba a posibilitar la firma de un Tratado que reconocía para Melilla el derecho a expansionarse. Una bala de 24 libras disparada desde un cañón situado en la plataforma (que aún se aprecia) en el fuerte de Victoria Chica señalaría cl perímetro actual de la ciudad. Desde entonces y salvo excepciones, Melilla pasará a primer término de la Historia española. Conocidos son los sucesos contemporáneos que costaron la vida al Comandante General de Melilla García Margallo; las Campañas de Marruecos principalmente las del año 1909 (Barranco del Lobo) y 1911 (Río Kert); Desastre de Annual y Desembarco de Alhucemas que dan lugar a la Pacificación del Protectorado Español en Marruecos.

Durante el periodo del Protectorado Español (1912-1956) Melilla vió activada su economía a través del desarrollo portuario, su categorización como Puerto Franco, la explotación de las minas cercanas y el desarrollo de un comercio con el entorno fronterizo, no olvidemos quc Melilla no formó nunca, parte del Protectorado y que como Plaza de Soberanía tenía aduanas en sus límites territoriales.
Pero veamos el tema de la población en Melilla. Este crecimiento muy lento durante los 396 años que transcurrieron desde la época de la ocupación hasta la de la Campaña de 1893, empezó a adquirir entonces un desarrollo inusitado, debido, sin duda, al enorme número de cantineros y pequeños comerciantes, que trajo tras sí aquel Ejército de operaciones, los cuales; quedaron en su mayoría residiendo en Melilla.

La diferencia del total de población entre los años de 1729 y 1875, en un periodo de 146 año;, es de 72 personas, dato que comprueba nuestro aserto.
En 1890 hay 1.686 personas más y ya en 1900 después de la pérdida de las colonias ultramarinas, en que la atención y las necesidades mercantiles de la Península prevén un porvenir en Melilla y una salida para la producción española, supera la cifra de población a la de diez añosantes en 5.194 almas, llegando ya por aquel entonces a sumar en total, entre guarnición, paisanos y confinados 9.075 habitantes.
Ocho años después, en 1898, la estadística de población arroja la considerable cifra de 16.754 almas, aumento que se debió principalmente al comienzo de los trabajos de los ferrocarriles; mineros y construcción del Puerto. Descontando la suma de la guarnición, que era de 4.785 hombres, quedan como elemento civil 11.959 personas.
En el segundo semestre del año 1909, época de la llamada Campaña de Melilla, fue tan considerable el crecimiento, sin contar al Ejército expedicionario, que puede considerarse como una nueva Era en la Historia de Melilla. No creemos exagerado asegurar que a fines del año 1909 habría en esta ciudad unos 21.000 habitantes civiles, llegando las tropas a Sumar 60.000 almas, que, agregadas a las 21.000 citadas anteriormente, dan 81.000 como efectivo de población, si bien esta cifra fue transitoria.

El censo de Melilla en 1928 era de 60.897 habitantes, muy parecido al que en la actualidad tiene, aunque en 1956 vivían en la ciudad, más de 85.000 personas, debido al éxodo motivado por la finalización del Protectorado.
Posteriormente su población se fue estabilizando demográficamente viendo en los últimos tiempo desaparecer actividades de base como la pesca y la minería. Sin apenas agricultura, ni ganadería, con una primacía del comercio de bazar y de los intercambios de exportación con el entorno, Melilla presenta el ejemplo de convivencia de cuatro comunidades hindúes, judíos, musulmanes y cristianos, en una nueva fórmula de relación que promete un futuro esperanzador.
Pese a ser una ciudad eminentemente comercial, guarda rasgos culturales de importancia, indicativos del paso de la historia desde los primeros asentamientos conocidos del mundo púnico, que denominaron a la polis como "RUSSADIR".
Las fiestas de la ciudad son celebradas el 8 de septiembre en honor a la Patrona de Melilla, la Virgen de la Victoria. En torno a esta fecha surge la Feria de Melilla, llena de colorido y ambientación típicamente andaluces. El 17 de septiembre se conmemora la ocupación de Melilla por las tropas ducales de Medina Sidonia al mando de Pedro de Estopiñán y Virués en 1497. San Francisco de Asís, Patrono de la ciudad, se celebra el 4 de octubre.
Urbanísticamente Melilla tiene dos compartimentos absolutamente diferenciados. Por un lado, está la Melilla originaria; denominada "Melilla la Vieja" o "El Pueblo", con sus cuatro Recintos Fortificados, horadados por galerías subterráneas únicas en su género. Esta Melilla histórica engloba los barrios de Medina Sidonia, General Larrea y Ataque Seco.
En Melilla la Vieja se tiene toda la historia de las fortificaciones españolas desde la Baja Edad Media, en un bello Museo al aire libre, de Fortines, Baterías, Torreones, Aljibes, Plazas, Cubos, Fosos, Hornabeques, Cortinas, Lunetas y otros términos de fortificación.
La Melilla moderna, surgida de la expansión urbanística iniciada desde principios de siglo y concretada en un conjunto patrimonial histórico-artístico admirable, presenta una profusión de arte "modernista" y se puede recorrer un itinerario que conjuga arquitectura, bazares y exotismo.
Melilla cuenta con comunicaciones diarias con la Península, tanto aéreas como marítimas. La red de transportes terrestres relaciona a Melilla con el continente africano, a través de Marruecos y Argelia. Ciudades marroquíes tan importantes como Fez, Mequinés, Tánger, Tetuán, se encuentran entre los 350 y 48ú kms.
Desde 1995 Melilla se ha constituido en Ciudad Autónoma, habiéndose publicado el 14 de marzo de 1995 en el B.O.E. el Estatuto de Autonomía de la Ciudad de Melilla.
El presente Estatuto consta de un preámbulo, un título preliminar, seis títulos con cuarenta y un artículos, tres disposiciones adicionales, cuatro transitorias y una final.
Este Estatuto de Autonomía, establecido de acuerdo con lo previsto en el artículo 144b, de la Constitución Española, es la expresión jurídica de la identidad de la ciudad de Melilla y define sus Instituciones, competencias y recursos, dentro de la más amplia solidaridad entre todos los pueblos de España, se completa así, el sistema autonómico que se ha desarrollado a partir de la Constitución Española.
Melilla, consciente de su significado histórico, aspira a que el proceso iniciado con el presente Estatuto posibilite que sus ciudadanos compartan y promocionen los objetivos básicos y valores que en el mismo se contemplan, mejorando las condiciones de vida y de trabajo, facilitando las condiciones adecuadas para que la libertad e igualdad de los melillenses sean efectivas, promoviendo el progreso económico y social de la Ciudad y estimulando el respeto, comprensión y aprecio de la pluralidad cultural de su población.