Editadas
las obras completas del cantaor Niño de la
Huerta
MANUEL
MARTÍN MARTÍN / Sevilla
La Peña Flamenca El Laurel, de Lora del Río,
en un empeño que la distancia de sus homónimas,
ha logrado la proeza de publicar las obras completas
del Niño de la Huerta, afamado cantaor que
alcanzó los mayores niveles de popularidad
merced a su célebre ‘Romería loreña’,
milonga que figura en la discografía como cantiña
y de la que hizo varias versiones.
Este complejo trabajo se reúne en un pack de
cuatro compactos que albergan un total de 80 cantes
grabados a 78 rpm entre los años 1929 y 1935,
a más de una inédita grabación
de la ‘Romería loreña’ extraída
del NODO en 1945, y recoge, pues, todo lo grabado
por el Niño de la Huerta en la discografía
de pizarra y junto a las guitarras de Niño
Ricardo (enero 1929), Manolo de Badajoz (junio de
1929, marzo y abril de 1930 y 1932), Antonio Serrano
(mayo de 1931) y Juan el Chufa (abril de 1935).
La obra se ilustra con carteles de la época
y fotografías así como con un interesante
texto firmado por el profesor Miguel Castillo Guerrero,
además de una información imprescindible
para el estudioso, ya que se acompaña de las
referencias y matrices originales de los palos impresionados
tanto en los sellos Regal como Odeón.
Francisco Montoya Egea (Lora del Río, 1907-Sevilla,
1964), llamado artísticamente El Niño
de la Huerta por el trabajo que desarrolló
de joven en Lora del Río, se inició
siguiendo la escuela de don Antonio Chacón,
para poco después seguir la estela del Niño
de Marchena, movimiento expresivo que encontró
en él a uno de sus principales divulgadores.
Se dio a conocer a la edad de dieciséis años
en Córdoba, donde llegó a ganar un concurso,
mas vio crecida su fama dos años más
tarde, en 1927, cuando se trasladó a Madrid,
donde logró participar en la disputa de la
Copa del Monumental Cinema.
De ahí comenzó a realizar giras por
España, destacando en importantes espectáculos,
tal que los encabezados por Angelillo en 1934, y el
realizado en 1936 con los ganadores del Certamen Nacional
de Cante Flamenco del Circo Price de Madrid.
Tras la guerra civil, compartió cartel con
El Sevillano y Pepe Pinto, en 1940 y 1941; con Canalejas
de Puerto Real, en 1944; con José Cepero y
Manuel Vallejo, en 1950, o con la Niña de Antequera,
en 1953.
El Niño de la Huerta, que falleció el
9 de septiembre de 1964 en Sevilla a consecuencia
de un cáncer en el maxilar inferior, consiguió
destacar por fandangos, estilo en el que fue un gran
estilista, y en los cantes llamados de ida y vuelta,
tal que guajiras, vidalita y milongas, cante éste
último del que dejó cinco versiones,
siendo la más conocida ‘La romería
loreña’, que solía resolverla
con el fandango onubense de Antonio Rengel.
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